Petro le echa una mano a Castillo, un presidente solo

El mandatario colombiano, en su primer viaje fuera del país, pide que la Comunidad Andina integre a Chile y Venezuela

El presidente de Colombia, Gustavo Petro, se reúne con el presidente de Perú, Pedro Castillo, en Lima.Foto: Presidencia de Colombia | Vídeo: EPV

Las similitudes entre Gustavo Petro y Pedro Castillo se reducen hoy a que son dos presidentes de izquierda latinoamericanos. A que su victoria en las urnas, en Colombia el 19 de junio y en Perú hace un año, fue calificada de histórica. Poco más. Los dos se estrecharon este lunes la mano en Lima (Perú) mientras atraviesan momentos totalmente opuestos. Petro, el presidente colombiano desde el 7 de agosto, vive un momento dulce. Amasa un índice de aprobación del 64%. A Castillo, el mandatario peruano, el primer año se le ha hecho eterno. Asediado por denuncias de corrupción y con un relevo de hasta 40 ministros en su gabinete, apenas el 8% de los peruanos creen mucho en su Gobierno. Petro, que acaba de recibir al mandatario español, Pedro Sánchez, en Colombia, se convirtió este lunes en el primer presidente que visita a Castillo.

El mandatario colombiano quiere marcar la agenda de la región y liderar lo que se ha venido denominando el nuevo eje progresista latinoamericano. Un grupo del que se ha sentido excluido el presidente peruano y que incluiría al chileno Gabriel Boric, al argentino Alberto Fernández y al que podría sumarse Lula si gana las próximas elecciones en Brasil. Después de la reunión privada con Castillo, Petro participó en la cumbre presidencial de la Comunidad Andina, donde dejó claro a quién quiere a su lado.

Allí, ante los presidentes de Ecuador y Bolivia, Guillermo Lasso y Luis Arce, y el propio Castillo, pidió que la organización integre a nuevos países como Chile y Venezuela, y eventualmente a Argentina. “Entre más voces juntemos, más poderosos seremos”, advirtió. Ambos países ya habían formado parte del grupo, pero Chile se retiró en 1976 y Venezuela, en 2006. Ahora Petro los quiere dentro, como parte de su política regional.

Con esta visita, su primera salida fuera de Colombia, Petro le da un aval a un débil Castillo y resarce su ausencia en la toma de posesión que se celebró este mes en Bogotá. El presidente peruano no pudo asistir porque el Congreso le prohibió su salida del país mientras se investigan las denuncias por corrupción de su entorno.

En la reunión privada entre ambos, de la que solo trascendieron algunas imágenes, se trataron temas de comercio bilateral, seguridad y medio ambiente. Petro pidió mejoras para los intercambios entre los dos países, como el levantamiento de gravámenes arancelarios, pero sobre todo le dio su apoyo al presidente peruano en el avance de su integración regional. Castillo, encerrado en una crisis política eterna, apenas ha tenido posibilidad de mirar más allá de sus fronteras.

Este primer viaje se produce precisamente el mismo día en el que se retoman las relaciones entre Colombia y Venezuela, con la jura del embajador Armando Benedetti en Caracas, después de años de enfriamiento. También en medio de la polémica por la ausencia de Colombia como único país miembro de la OEA que no apoyó una resolución de condena por violaciones a los derechos humanos en Nicaragua. Petro volverá este mismo lunes a Bogotá, pero en las pocas horas que dura su viaje a Perú busca dejar claro que Colombia va a mirar a la región y a quiénes quiere como compañeros de viaje.

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