Violeta Arango, la mujer que sale de la cárcel para buscar la paz con el ELN

Su incorporación al proceso con la guerrilla se logra tras ser liberada de la detención por el atentado al centro comercial Andino

Alias Violeta, detenida en junio de 2022, por su presunta participación en el atentado al centro comercial Andino de Bogotá.
Alias Violeta, detenida en junio de 2022, por su presunta participación en el atentado al centro comercial Andino de Bogotá.POLICÍA DE COLOMBIA

En la foto oficial de la reinstalación de la mesa de diálogos de paz con el ELN, Violeta Arango es una de las caras menos conocidas. Parada junto a Iván Cepeda y María José Pizarro, en Caracas, la mujer, llamada en los expedientes judiciales con los alias de Violeta o Tatiana, reaparece por primera vez ante las cámaras, después de su captura en junio pasado por su presunta participación en 2017 en el atentado al centro comercial Andino, en Bogotá. Violeta será una de las delegadas de paz de la guerrilla en un nuevo intento por llegar a un acuerdo. Esta vez, como no había ocurrido antes, la contraparte es un gobierno de izquierda y el presidente es un exguerrillero en el que confían. Gustavo Petro les ha dado muestras a los del ELN de su disposición con la liberación de Violeta, cuyo anuncio fue hecho por el ministro de Justicia, Néstor Osuna, horas antes de la presentación de las delegaciones en Venezuela, una de las sedes que albergará el proceso.

“La semana pasada, el presidente Gustavo Petro expidió una resolución mediante la cual se la nombró gestora de paz, esto tiene como finalidad que colabore en el proceso de paz. No es ninguna consideración personal”, explicó el ministro Osuna en declaraciones a medios. Alias Violeta es señalada por la Fiscalía como sospechosa de haber participado en el atentado en el que murieron tres mujeres y al menos 10 resultaron heridas. La justicia le acusa por los delitos de terrorismo, homicidio y rebelión. La Fiscalía dice que es miembro del ELN y del Movimiento Revolucionario del Pueblo (MRP), el ala urbana del ELN, que reivindicó 10 actos terroristas en Bogotá entre 2015 y 2017.

Según el expediente, Violeta fue una de las cabezas que planeó el atentado al Andino. Supuestamente, ella fue quien buscó y estudió los planos del centro comercial unos días antes del sábado en que estalló una carga explosiva en el baño de mujeres. El atentado se produjo en pleno desarrollo del proceso de paz entre el Estado, con Juan Manuel Santos como presidente, y las FARC y cuando esa guerrilla estaba a punto de culminar la entrega de armas. Violeta estará ahora como mediadora del proceso de paz con el ELN, en una decisión que las familias de las víctimas consideran injusta.

Francisco Bernate, abogado representante de 11 familias, incluidas las de las tres mujeres muertas, dice que se enteraron por las noticias que Violeta estaba libre. “Sabíamos que esto podía pasar y, como pudimos, expresamos nuestra preocupación, pero no solamente no fuimos escuchados, sino que ahora nos enteramos por los medios que salió de la cárcel”, cuestiona Bernate por teléfono. El caso que ha llevado durante cinco años, ha avanzado muy poco. Los primeros capturados tuvieron que ser liberados por vencimiento de términos y ahora Violeta, la última de las detenidas, también sale de la cárcel sin que las familias de las víctimas hayan sido escuchadas. “Es una burla a la justicia. Lo que pasó en ese atentado fue un feminicidio, el peor que hayamos visto en este país. Fue un explosivo en un baño de mujeres, buscaban matar mujeres”, señala el abogado, que critica la excarcelación de Violeta y su nombramiento como gestora de paz. “La Fiscalía tiene evidencias y ahora, que aparece como vocera del ELN, no quedan dudas de la vinculación de ese grupo con el atentado. Las mujeres que sobrevivieron y las familias de las que murieron merecen justicia”, reclama el abogado.

La foto oficial del reinicio de los diálogos de paz entre el Gobierno colombiano y el ELN.
La foto oficial del reinicio de los diálogos de paz entre el Gobierno colombiano y el ELN.Luis Alberto Ángel (OACP)

Violeta Arango fue capturada en junio, en una zona rural de Bolívar. El operativo, en el que participó inteligencia militar y policial, se realizó a la madrugada de un sábado, en una finca de la vereda Micoahumado, donde llevaba un tiempo escondida. “Esta terrorista, que pertenece al ELN fue una de las principales responsables ejecutoras del atentado en el centro Andino en 2017. También es acusada de terrorismo y concierto para delinquir”, presentó la captura el entonces ministro de Defensa, Diego Molano.

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En 2017, pocos días después del atentado, las autoridades detuvieron a diez personas, señaladas de hacer parte del Movimiento Revolucionario del Pueblo, pero al poco tiempo fueron liberadas por vencimientos de términos. Arango era buscada por Interpol, pero logró permanecer prófuga hasta junio pasado. La Policía decía que era la mujer de confianza de alias Camilo, del frente urbano del ELN, y de alias Samuelito, quien perteneció a la dirección nacional de esa guerrilla. La defensa de Arango ha denunciado un montaje judicial en su contra, que la llevó a esconderse en el monte y terminar siendo protegida por un bloque del ELN. La liberación de Violeta fue ordenada por el Gobierno, bajo una ley que permite que personas que estén en la cárcel sean nombrados gestoras para los diálogos de paz y puedan abandonar las prisiones bajo una especie de amnistía.

El comisionado de paz, Danilo Rueda, ha explicado este lunes a la prensa en Caracas que la “gestoría de paz”, la figura bajo la cual fue liberada Violeta, hace parte de “una convicción” del presidente Gustavo Petro para mostrar signos de confianza. Violeta no será la única detenida que recobre su libertad para buscar la paz durante este gobierno, según reveló el comisionado Rueda.

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