Un futuro verde, resiliente e inclusivo desde la raíz

Un uso eficaz de los datos puede generar nuevas respuestas para los desafíos más urgentes de la humanidad, protegiendo el medio ambiente y potenciando la producción rural

Un agricultor en una plantación de granadas.
Un agricultor en una plantación de granadas.Banco Mundial

Pixie tiene la capacidad de viajar entre los puntos más remotos del mundo, ayudando a las personas a resolver problemas y tomar mejores decisiones. ¿Hablamos de un nuevo superhéroe próximo a estrenar una serie en una plataforma de streaming? No, Pixie es solo uno de los 45 zettabytes generados a nivel mundial en 2019, algo así como 145.000 millones de terabytes.

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Los datos no conocen de fronteras y tienen la capacidad de transformar vidas, sin importar si son generados sobre una montaña o sobre una llanura, o si viene del centro de una gran ciudad o de un pequeño pueblo rural. Un uso eficaz de los mismos puede generar nuevas respuestas para los desafíos más urgentes de la humanidad, como la lucha contra el cambio climático y la inseguridad alimentaria.

En el Día de la Tierra, repensar el futuro de la agricultura es fundamental para América Latina y el Caribe, donde las actividades agrícolas utilizan más de un tercio de la superficie total, consumen el 75% de los recursos de agua dulce y generan casi la mitad de las emisiones de gases de efecto invernadero de la región, según datos del Banco Mundial.

Datos y agricultura

Un nuevo informe del Banco Mundial señala el rol clave que la agricultura tiene en la región. Además de alimentar a una población en rápido crecimiento, facilita el desarrollo económico, genera cuantiosas exportaciones y ayuda a reducir el hambre y la pobreza regional. Sin embargo, también enfrenta retos a futuro, debiendo reinventarse para reducir su impacto medioambiental.

El crecimiento sin precedentes de las tecnologías de la información y el uso intensivo de datos puede ser uno de los ejes centrales para el futuro de la actividad. Los datos de calidad pueden jugar un rol clave para minimizar la huella ambiental y así combinar productividad con sostenibilidad. Volúmenes masivos de información procedentes de múltiples fuentes pueden ser capturados, analizados y utilizados para generar análisis predictivos en las actividades agrícolas, mejorando la toma de decisiones en tiempo real.

Al aumentar la eficiencia y facilitar la trazabilidad de las cadenas de suministro y los procesos de producción, las tecnologías basadas en datos pueden reducir los residuos generados, permitir soluciones circulares, promover el abastecimiento sostenible de insumos y facilitar la toma de decisiones responsables por parte de productores y consumidores.

“Contar con un mayor control de insumos de conocimiento permite establecer estrategias de gestión de riesgos y que estas ayuden a suavizar las fluctuaciones de ingresos, además de mejoras en la eficiencia y en el acceso a mercados. Todo esto apunta a la sostenibilidad de recursos, y a fortalecer el proceso de desarrollo económico y humano”, señala Pablo Valdivia, especialista sénior en agricultura del Banco Mundial.

Nuevos emprendimientos

Las innovaciones en el uso y la aplicación de los datos por parte de las empresas están creando un enorme valor económico, ya que mejoran la toma de decisiones y reducen los costos de operación.

El talento latinoamericano está potenciando las herramientas tecnológicas y generando soluciones adaptadas a las necesidades locales. Así nació Curubatech, una startup colombiana que desde 2019 busca fortalecer la trazabilidad de la producción rural, y que ya ofrece asistencia técnica en tiempo real a productores rurales en 7 departamentos de Colombia.

“La distancia y los problemas de infraestructura dificultan que agrónomos y especialistas visiten a las comunidades, lo que hace que estos productores sigan usando técnicas muy antiguas, con baja productividad, sin tecnificación y mucho desperdicio de alimentos. Buscamos estructurar proyectos que les permitan a las familias contar con ingresos constantes y hacerlos en condiciones de comercio justo”, afirma Paula Aponte, CEO de Curubatech.

A través de tecnologías que hacen posible la conexión incluso en puntos geográficos con escasa conectividad, Curubatech permite que técnicos especializados cuenten con datos georeferenciados, lo que a su vez genera que los productores rurales introduzcan prácticas más amigables con el medio ambiente y mejoren sus rendimientos. Junto con otras soluciones logísticas y productivas asociadas como AMACA (Agro Modelo Administrativo de Competitividad por Asociación), buscan acompañar la producción desde la semilla hasta el supermercado.

Como Curubatech, un informe del Banco Interamericano de Desarrollo identificó en 2018 más de 450 emprendimientos privados que tenían como objetivo principal la innovación tecnológica en el sector rural, permitiendo el desarrollo de nuevas soluciones y la mejora del impacto ambiental.

Además del impacto ambiental, los emprendimientos tienen el potencial de empoderar a pequeños y medianos productores rurales, que con más información, conocimientos y visibilidad pueden introducirse y competir mejor en los mercados.

Leandro Hernández es productor online del Banco Mundial

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