Alberto Fernández lleva el intento de magnicidio contra Kirchner a la ONU

El presidente argentino condena la violencia política y advierte que el ataque buscó alterar la construcción democrática del país

El presidente argentino, Alberto Fernández, en la Asamblea General de Naciones Unidas este martes en Nueva York.
El presidente argentino, Alberto Fernández, en la Asamblea General de Naciones Unidas este martes en Nueva York.Anna Moneymaker (AFP)

El presidente de Argentina, Alberto Fernández, advirtió ante la Asamblea General de Naciones Unidas del riesgo de “los discursos extremistas y violentos” para la democracia mundial. En su primer comparecencia frente a los líderes mundiales, Fernández agradeció la solidaridad recibida frente al intento de magnicidio de la vicepresidenta, Cristina Fernández de Kirchner, el pasado 1 de septiembre. El ataque, según el presidente, tenía como objetivo alterar la construcción democrática del país en las últimas cuatro décadas.

“Los argentinos construimos el acuerdo del Nunca Más al terrorismo de Estado y a la violencia política”, señaló Fernández, antes de expresar su confianza en que ese acuerdo sigue en pie pese al ataque que conmocionó al país: “Estoy seguro que la violencia fascista que se disfraza de republicanismo no conseguirá cambiar ese amplio consenso al que adhiere la inmensa mayoría de la sociedad argentina”.

Aún así, el mandatario argentino pidió a la Asamblea General escuchar las señales de alarma ante el auge de discursos que buscan “debilitar y erosionar las democracias” al promover la polarización y el “sentimiento antipolítico”.

Fernández llevó a la arena internacional lo que el Gobierno peronista repite en casa desde que Fernando Sabag Montiel gatilló una pistola en la cabeza de Kirchner: el vínculo entre el ataque y los mensajes de odio vertidos por grupos opositores y medios contra la vicepresidenta, la figura más influyente de Argentina.

Como es habitual en los discursos de los mandatarios argentinos en la ONU, Fernández volvió a reclamar por la soberanía de las Islas Malvinas e insistió en el pedido para que Irán permita juzgar a los acusados del peor atentado de la historia de Argentina, el perpetrado contra la sede de la mutual judía AMIA en Buenos Aires en 1994. 85 personas murieron en el ataque y decenas resultaron heridas. Además, pidió levantar los bloqueos contra Cuba y Venezuela.

Durante su intervención, Fernández hizo también referencia al acuerdo de renegociación de los 44.000 millones de deuda contraída con el FMI en 2018. “Mi gobierno no generó la deuda pero la enfrenta con seriedad”, afirmó ante los líderes mundiales.

Un día antes, el mandatario argentino se reunió en Nueva York con la presidenta del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, para evaluar el cumplimiento del acuerdo. Georgieva se mostró conforme con los avances realizados por Argentina, aunque advirtió que la principal asignatura pendiente del país sudamericano es la inflación, que roza el 80% interanual. “Lo que discutimos con cada ministro es como luchar contra la inflación, no se han producido cambios de fondo”, dijo Georgieva en rueda de prensa. Horas antes del encuentro, el FMI anunció la aprobación del segundo desembolso para Argentina desde la firma del acuerdo, de casi 4.000 millones de dólares.

Suscríbase aquí a la newsletter de EL PAÍS América y reciba todas las claves informativas de la actualidad de la región.

Normas

Más información

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS