‘Maña’: cómo construir en directo una arquitectura efímera con tecnología medieval

En su nuevo espectáculo, el Premio Nacional de Circo Manolo Alcántara muestra un fenomenal despliegue de inteligencia mecánica y una poética limpia y clara

'Maña', de la compañía Manolo Alcántara, en el Centro Conde Duque de Madrid.
'Maña', de la compañía Manolo Alcántara, en el Centro Conde Duque de Madrid.marcosGpunto

¿Quedarse mirando el progreso de una obra pública es un entretenimiento banal? Ya los jubilados de las legiones romanas del siglo I se pasaban las horas muertas observando la erección del anfiteatro de Emérita Augusta, la Mérida actual, o del acueducto de Segovia. En Maña, su nuevo espectáculo, que se representa la semana que viene en FiraTàrrega, Manolo Alcántara, premio Nacional de Circo 2021, imanta la atención de todos los públicos construyendo en escena con tecnología medieval una obra de arquitectura efímera. Resulta admirable que en esta era, tiranizada por lo urgente, espectadores grandes y diminutos se entreguen sin resistencias a la contemplación de un proceso fabril durante una hora.

En el patio del Centro Cultural Conde Duque de Madrid, donde Maña se representó hace unos días dentro del festival Veranos de la Villa, Alcántara y Joan Trilla son un maestro albañil y un cantero, prestos a poner manos a la obra. Sirviéndose de poleas, ruedas dentadas, maromas, pértigas y palancas, pero también de la inercia y la fuerza de la gravedad, entre ambos camaradas levantan una por una utilizando el menor gasto de energía posible una serie de cajas de madera (aunque parecen bloques) de aproximadamente metro y medio de alto que son utilizadas como material de construcción.

Una vez puesta la base de su obra y levantado el andamiaje, los alarifes suben el primer bloque deslizándolo sobre una rampa. Luego, Alcántara camina sobre un engranaje con cuyo girar se va recogiendo una soga que tira del bloque siguiente hasta elevarlo por encima del anterior. Para que todo resulte aún más teatral, una lengüeta colocada en el engranaje produce un chasquido rítmico, hasta que el sillar queda encajado en su sitio. Entonces, una espectadora de siete años exclama: “¡Ah, ya sé!”, como quien cree haber adivinado adónde va a ir a parar todo aquello. Está sentada al borde de su silla, pendiente de cuanto sucede. Hay un misterio en aquel desorden de bloques asimétricos y de herramientas esparcidas por el suelo. Pero cuando la incógnita se despeja, el fenomenal despliegue de inteligencia mecánica del maestro de obras y la limpieza y claridad de su poética siguen manteniendo en todo lo alto el interés del público.

En su muy elaborado proyecto de ingeniería, Alcántara desarrolla por extenso una idea embrionaria de Rudo, un espectáculo suyo anterior. T y Abscisse, dos piezas para bailarín y artilugios compuestas por Jordi Galí, parecen haberle servido de inspiración, pero detrás de ambas está el imaginario de Los inventos del profesor Franz de Copenhague, viñetas delirantes maquinadas por Ramón Sabatés y por otros historietistas del TBO. En el juego de Maña también resuenan las proezas que Yoann Bourgeois propone a sus intérpretes en instalaciones en equilibrio inestable. Pocas veces el público al completo aplaude con la calidez y la gratitud que mostró el de la tarde del estreno.

‘Maña’. Dirección: Manolo Alcántara. FiraTàrrega (Lleida), 9 y 10 de septiembre. Después sigue de gira en Murcia, Puig-reig, Esparreguera, Getxo, Zaragoza…

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Sobre la firma

Javier Vallejo

Crítico teatral de EL PAÍS. Escribió sobre artes escénicas en Tentaciones y EP3. Antes fue redactor de 'El Independiente' y 'El Público', donde ejerció la crítica teatral. Es licenciado en Psicología, en Interpretación por la RESAD y premio Paco Rabal de Periodismo Cultural. Ha comisariado para La Casa Encendida el ciclo ‘Mujeres a Pie de Guerra’.

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