EL FUTURO DEL PNV

Gerenabarrena tiene enemigos en casa

Dice que “gente” de su partido “echa leña al fuego” sobre el ‘caso De Miguel’

Hace dos semanas, al analizar el ambiente previo en torno a las próximas elecciones del PNV de Álava, una persona cercana a la actual dirección de esta territorial reconoció a EL PAÍS que Iñaki Gerenabarrena “no es de los que tiran la toalla”. Era una alusión directa a sus detractores, consciente el burukide de que están vendiendo la piel del oso antes de cazarlo. Ayer, durante una entrevista en ETB-2, dio un paso más al apuntar que existen enemigos dentro de su partido que le quieren minar aludiendo al caso De Miguel donde aparecen imputados varios de su antiguos colaboradores. Gerenabarrena demuestra así que está dispuesto a la pelea por su complicada reelección.

En sectores cualificados del PNV circula la teoría de que “Gerenabarrena va a caer” porque su oposición dispone ya del respaldo suficiente entre la afiliación para voltear el actual reparto de fuerzas. Y como prueba más evidente esgrimen los desenlaces en las asambleas de Álava que han determinado quiénes son sus candidatos a miembros del Euzkadi Buru Batzar (EBB). Incluso, hasta esconden con sigilo a su tapado para presidente alternativo del ABB.

Gerenabarrena lo sabe y por eso ahora ve difícil que ante las próximas elecciones internas se pueda llegar a acuerdos “como ocurrió hace años” ya que la oposición quiere romper con una etapa que ha tenido un final demasiado traumático por la pérdida de poder institucional y de una incómoda relación con burukides imputados por presuntos delitos de corrupción.

Asegura que si desde las las bases sale un propuesta, se presentará

Consciente de este desgaste, Gerenabarrena señaló ayer con el dedo a gente de su propio partido que “ha echado leña al fuego de forma continuada” en el caso De Miguel “porque les puede interesar”. Entre sus detractores se ha manejado con fluidez que la irrupción de este procedimiento judicial ha tenido su incidencia en las urnas, además de afectar inicialmente a la imagen del partido aunque hasta ahora no existe relación alguna del PNV con las causas abiertas.

Con esta reacción, Gerenabarrena envía a la dirección del partido el recado de que está dispuesto a dar la batalla para su reelección. “Si de las bases se presenta una propuesta” para que siga gestionando el Araba Buru Batzar, lo aceptará. “Si eso supone entrar en una campaña electoral, yo creo que hay que asumirlo con absoluta normalidad y con todas las consecuencias”. Desde luego, el intencionado mensaje tiene su destinatario en Sabin Etxea. Eso sí, aprovechó la ocasión para desmarcarse de que forme junto a Joseba Egibar “el contrapoder” en el mando del PNV. Otra cosa es que resuelten incómodos al aparato.

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