LA CRISIS DEL PNV ALAVÉS

Agirre advierte a sus críticos del “flaco favor” que harán si impugnan la asamblea

El único miembro del ABB afín a Gerenabarrena cree ilegítima su elección

El presidente del PNV alavés, Xabier Agirre, reconoció ayer el daño que la polémica renovación interna ha causado a la imagen del partido. En este sentido, advirtió a sus críticos de que una nueva impugnación de la asamblea territorial, que anteayer eligió por segunda vez a la ejecutiva provincial, el ABB, tras anular el tribunal interno los resultados del primer proceso, supondría un “flaco favor” a la formación nacionalista. Al contrario, abogó porque “las aguas vuelvan a su cauce”.

En declaraciones a la Cadena SER, Agirre calificó de “paradójico” que se presenten como “agraviados” quienes “no hicieron las cosas como debían” en la primera asamblea. Se refirió así a una posible impugnación de la nueva ejecutiva por parte del sector afín al expresidente del ABB, Iñaki Gerenabarrena, que anteayer mostró su disconformidad con la anulación de los resultados del día 24, cuando obtuvo la mayoría de la dirección.

Lo consiguió, sin embargo, tras registrarse el incumplimiento del mandato de voto de las bases por parte de algunos apoderados, lo que motivó una demanda en los tribunales internos del partido que obligó a repetir la elección.

Agirre, que dispone ahora de un control absoluto sobre la ejecutiva alavesa —13 de sus 14 miembros le son afines— insistió en no llevar las “tensiones internas hasta el extremo”. “A partir de ahora, todos somos PNV, todos somos necesarios, tenemos muchos retos que encarar y cuanto más unidos lo hagamos, mejor”, remarcó el líder territorial, quien rechazó una vez más la “etiqueta” que le coloca en el sector afín al presidente del partido, Iñigo Urkullu. Su rival Gerenabarrena se sitúa en las tesis soberanistas lideradas por el líder peneuvista guipuzcoano, Joseba Egibar.

Pese al llamamiento a la calma de Agirre, las aguas bajan muy revueltas todavía en el PNV alavés. El único integrante de la nueva ejecutiva territorial afín a Gerenabarrena, Eugenio Jiménez, consideró ayer “ilegítima” la asamblea del sábado, al haber sido designado para un cargo al que previamente había renunciado “por escrito”, según manifestó a la agencia Efe. Por este motivo, aseguró que no tomará parte en las reuniones de la dirección.

Jiménez formaba parte tanto de la plancha que encabezaba Agirre como de la de Gerenabarrena por la junta de la localidad alavesa de Moreda, si bien apoyó públicamente al segundo. Según reiteró ayer, presentó su renuncia antes de la votación del sábado, por lo que no era elegible. “Me han incluido en la lista en contra de mi voluntad”, manifestó, tras recordar que, al margen de posibles nuevas impugnaciones, aún está pendiente de resolver el recurso del sector crítico contra la repetición de las votaciones decretada por los tribunales internos.

Normas

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS