Una brigada de A Mariña lleva mes y medio sin vehículo

Los bomberos se quedaron diez veces sin poder atender un incendio porque comparten su coche con Viveiro y los horarios de trabajo se solapan

Que la brigada de bomberos de Cervo, un equipo de siete profesionales con contratos de fijos discontinuos desde mediados de febrero, tenga que salir a sofocar un incendio en algún punto del distrito 6 —desde O Vicedo a Ribadeo— no significa que pueda hacerlo. El operativo comparte vehículo con la brigada vecina de Viveiro y los turnos de trabajo de ambas se solapan, así que cuando una sale a atender una emergencia o a realizar servicios de vigilancia la otra tiene que quedarse en tierra. Ocurrió el pasado domingo, día en el que el equipo de Viveiro fue reclutado para luchar contra las llamas en Fragas do Eume, donde estuvo desde las 7.00 a las 20.00 horas. El turno de Cervo empieza a las 14.00 horas, pero a esa hora los bomberos no tenían ningún vehículo con el que reemplazar a sus compañeros. El coche que les fue adjudicado hace poco más de un mes fue trasladado a O Valadouro, que tiene el suyo, —compartido con la brigada de Lourenzá— en el taller.

 “En una situación normal, nos hubiéramos ido al incendio del Eume”, relata Juan José Vidal, jefe de la brigada de Cervo y miembro del comité de empresa por la CIG. En lugar de acudir a las Fragas, los bomberos se vieron forzados a esperar dos horas por un coche de un agente forestal, que ni siquiera sirve para transportar los equipos de protección y extinción. Con este vehículo y sin material se marcharon a vigilar los montes de A Mariña.

La del pasado fin de semana no es la primera vez que las brigadas de Cervo y Viveiro se topan con trabajo y sin vehículo. La situación es conocida por Medio Rural, que prometió solventarla ya a mediados de febrero, pero la brigada sigue sin coche. En una jornada normal, los bomberos de Viveiro salen a las 15.00, una hora después del inicio del turno de Cervo. Si hay una emergencia en ese desfase, uno de los dos grupos no tiene cómo desplazarse. “Nos ha ocurrido unas 10 veces en un mes”, lamenta Vidal, que el lunes presentó ante la jefatura territorial de Medio Rural en Lugo un escrito en el que expone las dificultades de la brigada para realizar su trabajo en las condiciones actuales. “La espera ha llegado en algunas ocasiones a las seis horas e incluso a la jornada completa. Es una irresponsabilidad tener una brigada inoperativa por no disponer de un vehículo estando en época de máximo riesgo, obligando a los trabajadores a permanecer inactivos en la base cuando las llamas arrasan el monte gallego”, denuncia

Normas

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS