Patrimonio cataloga una mámoa y un petroglifo reticulado en A Mariña

Una asociación cultural alertó a la Xunta de los hallazgos

Petroglifo reticulado de Langoira, descubierto junto al embalse, en Castelo (Cervo).
Petroglifo reticulado de Langoira, descubierto junto al embalse, en Castelo (Cervo). MARIÑAPATRIMONIO

El petroglifo reticulado de Langoira, en Castelo (Cervo) y el túmulo de A Cova de Ouro, en Moreiras, San Román (O Vicedo), han sido incorporados al inventario de yacimientos arqueológicos de la Dirección Xeral de Patrimonio después de ser descubiertos por unos vecinos. La Asociación Mariñapatrimonio, la misma que logró paralizar la construcción de edificios sobre el gran Castro da Atalaia (Cervo), notificó a la Xunta el hallazgo del petroglifo y de la mámoa, igual que viene haciendo con todos los restos que descubre. Hasta que apareció este colectivo, en el municipio de Cervo “no había petroglifos conocidos”, asegura su portavoz, Manuel Miranda.

“Ahora ya tenemos seis”, sigue, “y este en concreto es, según los expertos que lo han visto, uno de los más antiguos de Galicia”. Se trata de una primitiva representación en cuadrícula, labrada sobre una piedra irregular y en pendiente. “Hasta ahora se creía que estas retículas no existían más que en Pontevedra”.

Respecto a la mámoa, se encontraba en un lugar cuya toponimia, A Cova de Ouro, delataba su presencia: “Es un nombre que se repite en lugares con mámoas”, ilustra Miranda.

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