Llamamiento dramático de Adegi para sostener el tejido empresarial

La patronal guipuzcoana pide un pacto ante la “gravedad extrema” de la crisis

El presidente de Adegi, Eduardo Zubiaurre, (derecha) junto a su secretario general, José Miguel Ayerza.
El presidente de Adegi, Eduardo Zubiaurre, (derecha) junto a su secretario general, José Miguel Ayerza.JESÚS URIARTE

Gipuzkoa se enfrenta a un panorama empresarial desolador con una acelerada descomposición peor de lo que se temía hace solo tres meses. La situación es tan sombría que la patronal provincial Adegi lanzó ayer su llamamiento más dramático desde el inicio de la crisis para alcanzar un pacto que impliquen a los poderes públicos y a los agentes sociales y que permita sostener el tejido productivo de toda Euskadi. Y es que su conclusión, extraída de lo que opinan los propios responsables de las empresas, es que, dado el “profundo deterioro” de la situación económica muchas compañías guipuzcoanas corren grave peligro y tienen comprometida su propia existencia.

Adegi, que hoy celebra su asamblea general, presentó los datos de su Encuesta de Coyuntura que realizó el mes pasado entre las firmas provinciales. El resultado nunca había sido tan negro. Si en el anterior sondeo, realizado en enero y ante el que ya saltaron casi todas las alarmas se preveía la pérdida este año de 1.300 empleos y la caída del PIB provincial en medio punto, ahora la perspectiva es que se destruyan más del triple de puestos de trabajo (unos 4.000) y que Gipuzkoa ahonde su caída en la recesión, cerrando el año con la economía por debajo del 1% negativo. El PIB provincial bajó un 0,4% en el primer trimestre hasta situarse en -4,7%, en niveles de hace seis años.

Gipuzkoa atraviesa “el peor momento de la crisis y ha retrocedido cinco años en crecimiento”, señaló Eduardo Zubiaurre, presidente de Adegi, al presentar los datos en una comparecencia en San Sebastián.

Guibelalde recoge hoy el testigo

Pello Guibelalde recogerá el testigo que deja Eduardo Zubiaurre tras seis años al frente de los empresarios guipuzcoanos durante la asamblea general que se celebra hoy en San Sebastián y de la que saldrá también el nuevo Consejo Rector de Adegi.

Fundador de Hine Group, Guibelalde, nacido en Legazpia, es un empresario forjado en el sector industrial. Trabajó como técnico de automatismos industriales en Construcciones Electromecánicas Arin y como director de la Papelera Illa en Girona, además de participar en la nueva fábrica de cocinas industriales de Fagor en Oñati, así como en Talleres Gorostidi. En 1974, Guibelalde fundó Hine en compañía de su esposa y sus tres hermanos. Ubicada en Olaberria (Gipuzkoa), el accionariado es 100% familiar y así se conserva actualmente.

La plantilla inicial de cinco trabajadores ha alcanzado los 319 empleados. Fruto de su desarrollo, Hine Group está integrado en la actualidad por un total de ocho empresas ubicadas en seis países.

Guibelalde ha sido varias veces galardonado. En 2008, Hine recibió el premio a la pyme trritorial que concede la Cámara de Gipuzkoa. Al año siguiente fue distinguido con el Premio Joxe Mari Korta. Llegó a presentarse como candidato a la presidencia de la Real Sociedad.

A su entender, en la actual crisis no sirven las mismas herramientas que valieron en los noventa, cuando se logró superar el desastre económico devaluando del tipo de cambio. Esta vez, la patronal propone una receta inédita, ampliable a toda España: la rebaja no solo de los salarios sino también de los precios como forma de “devaluación interna” para aumentar la competitividad de las empresas, reabaja que sería proporcional a la tasa de desempleo. “Allí donde la tasa de paro es de un 10% hay que bajar salarios y precios un 10%; donde es de un 20%, bajar los salarios y precios un 20%, y así sucesivamente”, resaltó Zubiaurre. Adegi no precisó si la tasa de paro se consideraría en términos provinciales, locales o de otro ámbito. “La idea es destinar los beneficios a innovación, formación, inversión e internacionalización para crear más y mejor empleo”, añadió.

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A ese acuerdo de rentas deberían sumarse políticas públicas de rescate de empresas e impulso de la economía. En conjunto, un pacto contra la crisis para sostener el tejido productivo ante la “gravedad extrema” de la misma.

Todas las opiniones que muestran los empresarios en cuestiones como confianza, ventas, financiación o cartera de pedidos son negativas. El único motivo de cierta esperanza son las ventas en el mercado exterior, con un crecimiento del 10,5% en el primer trimestre con respecto al precedente. La conclusión de toso ello es que más de una de cada tres compañías (el 36,5%, en concreto) considera su nivel de plantilla excesivo y casi una de cada cuatro (el 24,5%) prevé despidos, seis puntos más que en enero. La patronal tiene claro que no va a cruzar la línea roja de que los sindicatos quieran hacer una “contrarreforma laboral” vía convenios.

Un cada vez más elevado número de empresas se ven abocadas al cierre por falta de financiación —“es un escándalo”—, por lo que la patronal reclamó medidas urgentes para que fluya el crédito a las compañías. Solo las empresas exportadoras y de gran tamaño rompen con la tendencia negativa y muestran mejores perspectivas.

“Tenemos que ser capaces de encontrar un mínimo común denominador para hacer frente a la crisis”, señalaron los responsables de Adegi, que incidieron en la falta de iniciativas del Gobierno foral de Bildu.

La falta de solidez y planificación económica fue precisamente lo que achararon ayer los partidos de la oposición a Bildu. La socialista Rafaela Romero consideró que el diputado general, Martin Garitano, “carece de estrategia” y no tiene un plan para estimular la economía. Lo más preocupante para Markel Olano, del PNV, es la “falta de iniciativa” por la “ausencia de un diagnóstico de la situación”. Y Juan Carlos Cano, del PP, afirmó que la gravedad del momento hay que atribuirla a la decisión de la Diputación guipuzcoana de “apretar y asfixiar a las empresas considerándolas meras máquinas de recaudación”, informa Mikel Ormazabal.

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