El ascenso del ‘multiimputado’ de CiU

Ferran Civil, flamante vicepresidente primero de la Diputación de Barcelona, está encausado en tres procesos

Son muchos los cargos en Cataluña que siguen en sus funciones pese a estar pendientes de causas judiciales. Pero en el mundo de los imputados destaca Ferran Civil, alcalde de Cercs (Berguedà, 1.300 habitantes) y vicepresidente provincial, imputado en tres causas. Tiene otros procesos abiertos con la Fiscalía y la Oficina Antifraude. Civil, de Unió, vio premiada su trayectoria esta semana. Una vez CiU consumó la ruptura de sus pactos con el PP fue ascendido de la vicepresidencia segunda a la vicepresidencia primera de la Diputación de Barcelona.

“Nunca se me ha acusado ni investigado por haberme aprovechado económicamente de mi cargo. Nunca me he favorecido, ni he favorecido a ningún familiar”, se defiende Civil. El edil está imputado por tres causas. La primera de ellas, la más avanzada, es por autorizar la construcción de tres naves industriales en suelo no urbanizable y catalogado como “de interés natural, paisajístico, y forestal”. El fiscal le pide tres años y medio de cárcel y 12 de inhabilitación. Civil está imputado en otro caso de delito de ordenación del territorio por la autorización de unas obras para convertir una masía en un alojamiento rural. Sobre el primer caso, Civil argumentó que “la normativa municipal es deficiente”; en segundo, se justificó asegurando que el Ayuntamiento no dio ninguna licencia turística, aunque sí “dio permiso para renovar el interior de la finca, sin afectar a la estructura básica”.

El tercer caso por el que está imputado Civil es por prevaricación, en la investigación sobre la compraventa del tren turístico del Berguedà. El Consorcio de la Ruta Minera del Berguedà, presidido por Civil, compró con dinero público la empresa que gestionaba el tren en la zona minera y luego lo revendió al consorcio a un precio mayor. Según sus explicaciones, Civil se limitó a seguir las órdenes de los técnicos.

Civil tiene otros procesos abiertos en la Fiscalía y la Oficina Antifraude. El ente del Parlament que investiga la corrupción subrayó en otro caso (en el que la Fiscalía no vio delito) las relaciones de Civil con una empresa india que quería construir un polígono en la localidad. El alcalde, su equipo, y también el ahora consejero y entonces diputado de CiU Josep Maria Pelegrí (según la versión de Civil) fueron invitados a India, algo que reprocha la Oficina Antifraude. “No fue un viaje de lujo. Nos alojamos en una casa de huéspedes y solo hicimos un día de turismo. No puedes ir a India sin visitar el Taj Mahal”, detalla.

Civil asegura que no se ha planteado nunca dimitir porque no se ha lucrado ilegalmente. Tampoco, insiste, tras oír las declaraciones de ayer de Josep Antoni Duran Lleida, líder de su partido. “Si yo fuese imputado, dimitiría”, dijo el democristiano. Tanto el presidente Artur Mas como el consejero Francesc Homs han salido en defensa de Civil aludiendo que ser imputado no es ser culpable.

Civil lleva 23 años al frente de la alcaldía de Cercs, y revalidó con mayoría absoluta en 2011. Hasta ese año, cuando llegó a la Diputación, era el médico del pueblo. “Hacía campaña electoral en la consulta”, denuncia Germán Sánchez, regidor en la oposición. Sánchez lamenta la opacidad del alcalde —el Síndic de Greuges ha mediado en alguna ocasión para que obtuviera documentos públicos— y su mala gestión, ejemplificada en los múltiples casos que ha denunciado. “Tenemos una oposición negativista, que solo sabe denunciar”, asevera Civil. “El alcalde solo sabe defenderse con querellas”, responde Sánchez.

“Conmigo no se habla de hace tiempo”, reprocha Joan Peralta, presidente de la asociación de vecinos de Cercs. El alcalde se ha querellado contra él, y la asociación, harta de no ser escuchada por el edil, envía cada queja vecinal susceptible de irregularidad a la Fiscalía. “Es que estamos hartos”, dice Peralta, que apostilla: “Esto parece un pueblo del Oeste en el que manda el sheriff”.

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