9.000 millones menos de ingresos por la bajada de impuestos a rentas altas

Los socialistas aseguran que la política fiscal del PP y el despilfarro en las empresas públicas han contribuido al incremento del déficit autonómico

El portavoz socialista, Antonio Torres, durante el debate en las Cortes.
El portavoz socialista, Antonio Torres, durante el debate en las Cortes.Juan C. Cárdenas / EFE

Desde que comenzó la crisis, en 2008, la Generalitat Valenciana ha dejado de ingresar 9.000 millones de euros por las bonificaciones fiscales que ha aplicado el PP. El portavoz parlamentario del PSPV-PSOE, Antonio Torres, hizo este jueves las cuentas en la sesión de control al presidente en las Cortes Valencianas. Un debate en el que, después de echarse en cara uno al otro la responsabilidad sobre la insuficiencia del modelo de financiación autonómica, el socialista anunció que su partido respalda al Consell en la reclamación de que se flexibilice el déficit y se emprenda la reforma del sistema de financiación, pero responsabilizó al PP de haber convertido a la valenciana en la comunidad autónoma que peor ha quedado en el cumplimiento del control presupuestario.

“Los recortes que han sufrido los valencianos no han servido de nada”, dijo el síndic socialista, que leyó una declaración de mayo de 2012 en la que Fabra comprometía la “credibilidad” de la Comunidad Valenciana al cumplimiento de los objetivos de contención presupuestaria. Citando al exconsejero de Hacienda, José Manuel Vela, que vaticinó que la Comunidad Valenciana pasaría la prueba “con nota”, el portavoz socialista dijo que, “en lugar de aprobar con nota, hemos dado la nota” al alcanzar un déficit que dobla la media de las comunidades autónomas.

Fabra se atrincheró en la deficiente financiación autonómica, de la que acusó directamente a los socialistas. “Claro que estamos endeudados. El Gobierno socialista no nos daba el dinero necesario”, dijo el jefe del Consell, que citó una intervención de la diputada Cristina Moreno en la que elogiaba el cambio de modelo durante el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. “Hasta 2009 el modelo vigente era el suyo, el de Aznar y Zaplana”, le respondió Torres, que incidió en que los problemas económicos de la Generalitat no proceden solo de la mala financiación autonómica y señaló a Fabra que no basta con acudir al Consejo de Política Fiscal y Financiera a defender una flexibilización del déficit.

“Ser rico en esta comunidad es un chollo”, dice el portavoz socialista

El portavoz socialista evaluó en unos 9.000 millones de euros lo que la Generalitat ha dejado de ingresar desde 2008 por bonificaciones fiscales de las que no disfrutan en la misma medida ciudadanos de otras comunidades, y en otros 9.000 millones lo que ha costado el sector público de la Generalitat. La mala gestión y el despilfarro, por un lado, y una política fiscal inflexiblemente centrada en la bajada de impuestos, por otro, han contribuido a la bancarrota valenciana, sostuvo Torres.

En las deducciones del IRPF, por ejemplo, según los datos de los socialistas, una renta de 25.000 euros anuales logró en 2011 una deducción de 23 euros por encima de la media de las comunidades autónomas, cifra que se redujo a 39 euros para rentas de 50.000 euros y a 44 para una renta de 75.000. Sin embargo, el salto es enorme para las rentas más altas. Así, un contribuyente con una renta de más de 200.000 euros tuvo un beneficio fiscal 3.000 euros por encima de la media y de 6.588 euros las rentas superiores a los 300.000 euros. De esta manera, denunció Torres en el pleno de las Cortes, un valenciano que declaraba más 200.000 euros anuales pagó 3.069 euros menos de IRPF que un asturiano, 3.171 menos que un extremeño, 3.169 menos que un catalán y 3.069 menos que un andaluz. Para los contribuyentes de rentas de más de 300.000 euros, la diferencia fue de 6.588 euros menos que un asturiano, 6.191 menos que un extremeño, 6.189 menos que un catalán y 6.089 menos que un andaluz, según el PSPV-PSOE.

“Ser rico en esta comunidad es un chollo”, exclamó Torres en el hemiciclo, “una especie protegida”. Desde 2008, las deducciones en el IRPF han supuesto que la Generalitat ingresara un total de 2.243 millones de euros menos, a los que hay que añadir otros 6.797 millones del resto de impuestos bonificados: 371 millones del impuesto de patrimonio, 4.134 del de sucesiones, 1.043 del de donaciones, 407 del de transmisiones patrimoniales y 842 del impuesto de actos jurídicos documentados.

Las deducciones del IRPF superan a las de extremeños, catalanes y andaluces 

A los efectos de la mala financiación autonómica y de una política fiscal de beneficios a las rentas más altas, según el portavoz socialista, hay que añadir otros dos elementos que han contribuido a llevar las cuentas de la Generalitat a una situación límite. Uno de ellos es la política de recortes. Torres señaló que la recaudación del IRPF cayó un 6% en 2012 en relación con el año anterior y un 3,1% la recaudación del IVA. Según los socialistas, los recortes drásticos aplicados generan “más desempleo y menos poder adquisitivo”. Lo que se traduce en la caída de los ingresos fiscales.

Por lo que se refiere al despilfarro, Torres destacó que el sector público de la Generalitat tuvo el año pasado pérdidas por 845 millones de euros y que, desde que empezó la crisis, esas pérdidas ascienden a 4.000 millones, a los que hay que sumar 5.207 millones que las empresas, entes y fundaciones han recibido de los presupuestos. “Se han chupado 9.000 millones”, comentó Torres a este diario tras la sesión de control en el Parlamento.

El cambio de política fiscal es perentorio, en opinión del PSPV-PSOE, que ya propuso sin éxito un impuesto sobre los depósitos bancarios en el debate de presupuestos de 2013 gracias al cual se habrían recaudado unos 150 millones de euros. La ejecutiva del partido que dirige Ximo Puig, reunida ayer por la tarde, evaluó la situación. Los socialistas consideran que “Fabra ha fracasado” y que llega tarde a reclamar más financiación autonómica ya que las deudas asumidas del plan de proveedores y el Fondo de Liquidez Autonómico ascienden a 8.100 millones, lo que obligará a destinar 400 millones anuales al pago de intereses y, cuando empiecen a devolverse los préstamos, hasta 1.400 millones al año. El error de Fabra, según los socialistas, ha consistido en supeditar su política al cumplimiento del límite de déficit, “recortando en lo imprescindible” pese a la peor financiación de la Comunidad Valenciana. Y se ha quedado a más de 2.000 millones de ese objetivo.

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