Navarro reivindica el discurso oficial y pide que cesen las críticas

Nuevas discrepancias en la ejecutiva del PSC sobre el derecho a decidir

Pere Navarro, líder del PSC.
Pere Navarro, líder del PSC.

Por enésima vez en los últimos meses, el derecho a decidir volvió a debatirse ayer en la ejecutiva del Partit dels Socialistes (PSC) y afloraron de nuevo las diversas visiones que habitan en el partido. El debate no fue tan intenso como en otras reuniones, pero sí dejó claro que la cuestión divide claramente a los socialistas catalanes tanto en el análisis de la realidad y como en la estrategia a seguir.

A diferencia de otras ocasiones, Pere Navarro fue el primero en tomar la palabra para reclamar a los críticos que “ajusten” sus mensajes a los acuerdos de la dirección y al programa electoral. La postura oficial que reclama el líder del PSC pasa por reivindicar una consulta legal y pactada con el Gobierno en la que el partido pediría el no. Con su alegato Navarro respondíó al manifiesto difundido hace una semana por diversos cuadros del sector más catalanista en el que recelaban de la reforma federal que proponen los socialistas y pedían un pacto directo del Estado con Cataluña.

Los firmantes también advertían que los federalistas no pueden acabar siendo “meros unionistas” ni caer en una posición antiindependentista. El manifiesto reprochaba la postura del Ayuntamiento de L'Hospitalet al aprobar una moción para prohibir la cesión de espacios municipales para celebrar una consulta soberanista que no se haya pactado con el Gobierno y criticaba la condescendencia de la dirección del PSC con ese posicionamiento.

La alcaldesa de esa ciudad, Núria Marín, tomó la palabra después de Navarro para justificar la moción y el reparto de octavillas en contra de favor de la independencia. Marín reclamó respeto por ambas iniciativas y dijo que son compatibles con el discurso oficial del PSC que rexclama Navarro.

La alcaldesa fue contestada por la exdiputada autonómica Laia Bonet y el presidente del grupo municipal del PSC en Barcelona, Jordi Martí. Ambos coincidieron en que el partido no recuperará su credibilidad ni su electorado con campañas en contra de la independencia mientras que al mismo tiempo se lanza una ofensiva en positivo para explicar la reforma federal que proponen los socialistas catalanes y que prevé celebrar 500 actos en toda Cataluña.

Bonet y Martí también replicaron a Navarro que el programa electoral del PSC no decía en ningún momento que el partido se ha de oponer a la independencia y por eso calificaron de desacertada la campaña de L'Hospitalet, que ha sido secundada también en Sant Feliu de Llobregat. “Ya hay muchos enemigos de la independencia, no hace falta que se sume el PSC”, vinieron a decir también Bonet y Martí.

El debate lo zanjó Antonio Balmón, secretario de acción política del PSC, quien marcó distancias con Marín y razonó que avanzar un boicot a la consulta era como dar por hecho que se iba a celebrar y darle credibilidad. Balmón, que es también alcalde de Cornellà, niega la mayor y cree que los catalanes nunca acudirán a las urnas al amparo de una ley catalana porque el Tribunal Constitucional suspenderá la consulta. Que el debate ya provoca hartazgo en el PSC se visualizó en el debate de ayer, en el que intervinieron muchas menos personas de las habiuales. Ninguno de los impulsores del manifiesto presentes , como Marina Geli, defendió su contenido y otras voces discordanes, como la de la diputada Rocío Martínez Sampere, optaron por guardar silencio ante la polémica.

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