Griñán mantendrá su escaño hasta que Díaz asuma el liderazgo del PSOE

El congreso extraordinario de los socialistas será antes de final de año

Griñán, el jueves pasado en su nuevo escaño.
Griñán, el jueves pasado en su nuevo escaño.JULIÁN ROJAS

José Antonio Griñán mantendrá su escaño en el Parlamento andaluz hasta que se produzca el relevo en la secretaría general del PSOE de Andalucía. El expresidente de la Junta, que tomó posesión de su escaño en el Senado esta semana, tenía pensado renunciar a su acta de diputado autonómico por Sevilla de manera inmediata, pero ahora esperará hasta que se celebre el congreso extraordinario en el que Susana Díaz tomará de manera oficial el mando también en el partido. Este se celebrará antes de final de año, según fuentes próximas a Díaz.

La presencia de Griñán en el pleno parlamentario del pasado jueves sorprendió a algunos socialistas, aunque nadie se atrevió a preguntarle hasta cuándo ocupará su escaño. Fuentes de la ejecutiva regional indicaron que seguirá compatibilizando su acta en la Cámara andaluza y la de senador por la comunidad autónoma hasta que deje la secretaría general. Hasta entonces ocupará el escaño 28 de la bancada socialista, situado justo enfrente del número 98 que tiene adjudicado el expresidente del PP andaluz y también senador, Javier Arenas. Ninguno de los dos dirigentes y antiguos rivales asistieron al primer cara a cara en la sesión de control entre el popular Juan Ignacio Zoido y la socialista Susana Díaz.

Algunos parlamentarios socialistas no entienden que Griñán en su condición de expresidente de la Junta siga en el Parlamento. Les incomoda ver a quien ha sido su referente institucional ocupar un escaño alejado de los focos, aunque hay también otras opiniones menos amables, muy ariscas y también minoritarias. Otros diputados señalan que es “lógica” su presencia en el Parlamento porque como secretario general del PSOE “tiene que tener un espacio en Andalucía”.

Griñán, que se trasladó a la sede regional del PSOE en la sevillana calle de San Vicente, al día siguiente de abandonar el palacio de San Telmo, ha dejado todo el protagonismo en el partido a la presidenta de la Junta, Susana Díaz, aunque esta aún no luce los galones oficiales. No intervino en el comité director que eligió a Díaz candidata. Tampoco lo hizo, según las fuentes consultadas, en el primer y único pleno de la ejecutiva regional al que Díaz comunicó su Gobierno. Esa actitud la va a mantener cada vez que ambos órganos se convoquen, señalan los medios consultados.

Pero aunque nadie barrunta, ni espera ni desea una repetición de los dimes y diretes ocurridos entre Griñán y Chaves —que desembocó en el primer congreso extraordinario en la historia del PSOE de Andalucía—, la situación es que ahora hay un secretario general que es también presidente federal (Griñán); un vicesecretario que es de facto el que lleva el partido (Mario Jiménez) y que tiene el papel más difícil; y la presidenta de la Junta y secretaria general del PSOE de Sevilla, Susana Díaz, a la que una inmensa mayoría la ven como líder del PSOE aunque sin serlo de manera oficial.

La fecha del congreso la decidirán Díaz y Griñán. Aún no se ha abordado en ninguna reunión interna y tampoco se han realizado las consultas con los secretarios generales. Pero hay opiniones para todos los gustos. Algunos creen que debería ser antes de la conferencia política que el PSOE celebrará en la segunda semana de noviembre, con el fin de que Susana Díaz acuda a esa cita con el ropaje no solo institucional sino también orgánico al tratarse de un cónclave en el que se hablará del futuro proyecto político socialista. Pese a lo apretado del calendario, si Susana Díaz quiere se puede hacer, ya que los plazos para la convocatoria de un congreso extraordinario, donde no hay ponencia marco, son más cortos que otro ordinario.

Otros dirigentes, por el contrario, consideran que la presidenta de la Junta, con un amplio currículum en todos los escalones de su partido y no precisamente pacificador, debe labrar su perfil institucional “y no ponerse ahora a discutir de primarias”. También hay quien opina que debería esperarse a que se aprueben los Presupuestos andaluces a finales de diciembre. En estas situaciones suele pasar que las presiones desde los entornos de los protagonistas pueden derivar en episodios inesperados, aunque hoy por hoy nadie los percibe.

Algunos dirigentes señalan también dificultades de encontrar fechas por los puentes festivos, aunque este razonamiento también tiene su réplica: “Sin hemos sido capaces de celebrar unas primarias en el mes de julio, ¿por qué no vamos a poder hacerlo en Nochebuena?”.

Normas

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS