El futuro de los socialistas

El PSOE celebrará un congreso extraordinario el 23 y 24 de noviembre

La cita se producirá después de la conferencia política convocada por el comité federal

José Antonio Griñán, entre Mario Jiménez y Amparo Rubiales.
José Antonio Griñán, entre Mario Jiménez y Amparo Rubiales.JULIÁN ROJAS

Tres minutos de intervención y uno de fuertes aplausos. El secretario general del PSOE de Andalucía, José Antonio Griñán, anunció ayer la convocatoria de un congreso extraordinario (el segundo en la historia de la federación andaluza) que supondrá su marcha y la elección de la presidenta de la Junta, Susana Díaz, como secretaria general. No ha sido una decisión improvisada ni un pronto a los que estaban ya acostumbrados los socialistas andaluces, sino un paso meditado que culmina el relevo primero en la presidencia de la Junta y después en el liderazgo del partido.

El congreso se celebrará tan solo en dos días, 23 y 24 de noviembre en Granada, ya que al ser extraordinario no es necesario presentar una ponencia marco sujeta a enmiendas de las agrupaciones. La fecha ha sido elegida con cuidado, ya que la semana anterior se habrá celebrado el debate de totalidad del proyecto de ley de Presupuestos de la Junta, el más difícil en 31 años de autogobierno, el segundo elaborado a dos manos por PSOE y su socio de Izquierda Unida. El pleno de la ejecutiva regional convocará el congreso el próximo viernes.

En su breve intervención, de apenas tres minutos, Griñán dijo que con su salida de la secretaría general se llega al final de un camino iniciado cuando dimitió como presidente de la Junta a mediados de agosto. “Hemos empezado una nueva etapa en el socialismo andaluz, un proceso de renovación institucional que ha de completarse en lo orgánico. Estamos ante el desenlace natural de una estrategia que habrá de servir para recuperar a la política como el mejor instrumento para construir una sociedad más justa”, señaló.

Griñán tenía claro desde el mismo día que renunció, por fases, a la presidencia de la Junta que no podía conservar por mucho tiempo la secretaría general del partido. Él mismo forzó la convocatoria de otro congreso extraordinario en marzo de 2010 por los enormes problemas de bicefalia con su antecesor Manuel Chaves, un congreso que convulsionó al PSOE andaluz, pese a ser elegido por el 99,8% de los votos. Los malos resultados electorales cosechados a partir de esa fecha (elecciones municipales, generales y autonómicas) contribuyeron también a crear muchos incendios provinciales. En el congreso último, en julio de 2012, tuvo en frente a un sector crítico que logró sumar el 30% de los apoyos.

Antes de hacer público el congreso, Griñán había renunciado a su acta de diputado por Sevilla en el Parlamento andaluz, que ha compatibilizado durante menos de un mes con su cargo de senador por la comunidad autónoma. Tan solo ha asistido a un pleno de la Cámara regional pero su presencia en esa sesión provocó muchas incomodidades y algún que otro comentario muy crítico de los suyos, como solo son capaces de hacerlo los compañeros de partido.

Griñán se permitió ayer una confesión en tono personal al agradecer el apoyo de sus compañeros en los tres años en los que ha sido secretario general y admitió que “en la soledad de las últimas decisiones” le asaltaron dudas, cuando “la realidad te golpea y te impide culminar algunos objetivos”.

El secretario general acabó abrazado a la presidenta de la Junta, Susana Díaz, de la que se mostró muy orgulloso. “Lo estás haciendo tan bien que hasta tus perseverantes detractores hoy te miran con respeto”.

En el mes escaso en el que han convivido él en el partido y Susana Díaz en la presidencia de la Junta no ha habido conflictos entre ambos, pero sí empezaba a generarse una relativa incertidumbre y despiste en el PSOE por lo que un dirigente llama “la santísima trinidad”. Es decir, Griñán como secretario general; Mario Jiménez como número dos y referente principal del partido; y Susana Díaz, la líder del partido.

Las 11 personas que pidieron la palabra se deshicieron en elogios hacia Griñán por su “generosidad” y hacia Susana Díaz. El secretario general del PSOE de Jaén, Francisco Reyes, situado en el sector crítico hasta la celebración de las primarias, admitió que la hoja de ruta propuesta por el expresidente andaluz le había generado dudas y también vértigo. “Pepe, acertaste”, reconoció.

Entre tanto elogio, solo hubo una voz crítica, la del granadino Luis Salvador, quien cuestionó el que el congreso andaluz se convoque ahora para sortear los posibles cambios en la conferencia política federal del 8 al 10 de noviembre. Salvador apuntaba de esta forma a que en esa cita podría aprobarse la elección del secretario general por el voto directo de los militantes, aun cuando esta propuesta no prosperó en el pasado congreso federal.

Griñán cerró el que fue su último comité director con una defensa cerrada de Susana Díaz y una crítica a los que la consideran “una esponja”, término que implicaría que carece de criterio propio y que se deja llevar por los que le aconsejan.

Afirmó que no ha sido ella sino él quien más ha aprendido en el tiempo que han compartido Gobierno y le auguró grandes éxistos en el futuro. En clave federal, el socialista aseguró que con el relevo en la Junta y en el PSOE andaluz estaban dando “ejemplo” al resto del partido, un mensaje que se interpretó con vistas a la conferencia política de Madrid.

En este encuentro, en el que Andalucía enviará a uso 160 participantes, el PSOE definirá un nuevo proyecto para los ciudadanos en un momento de gran bajón electoral de su marca, según las encuestas, y también de su secretario general, Alfredo Pérez Rubalcaba.

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