El grupo Sargadelos solicita en el juzgado preconcurso de acreedores

La compañía prepara una drástica reducción de su plantilla, de 170 trabajadores

El histórico grupo empresarial gallego Sargadelos, dedicado a la fabricación de cerámica y a la industria cultural, ha entrado en situación crítica. Sus gestores presentaron ayer en el juzgado la solicitud de preconcurso de acreedores, trámite previo a la suspensión de pagos, según informaron fuentes próximas a la compañía, ante el deterioro galopante que vienen presentando sus cuentas desde 2010. Sargadelos ya había anunciado el pasado lunes la puesta en marcha de un plan de viabilidad que incluye “medidas contundentes” para reducir sus costes de personal. Los gestores del grupo preparan una drástica reducción de la plantilla, de unos 170 trabajadores entre las dos plantas de fabricación de cerámica, la de O Castro, en Sada, y la de Sargadelos, en Cervo, para “adecuar la producción a la demanda”.

 El plan de viabilidad aprobado por la mayoría de los accionistas es, según la dirección del grupo, la “única vía de salvar la compañía”. La empresa afirma que el principal problema de Sargadelos “son unos costes de personal que han superado incluso las cifras de ventas”, en caída imparable en los últimos cuatro años. En 2013, Sargadelos y O Castro encadenaron su cuarto ejercicio consecutivo en pérdidas, con unos resultados negativos en conjunto de casi 270.000 euros. Las ventas se han ido desplomando durante este periodo a razón de hasta el 20% anual.

Más información
La familia Díaz Pardo niega facturas falsas en el Grupo Sargadelos
El fiscal pide que declaren como imputados a 11 consejeros del grupo

Con todo, los responsables de la compañía aseguran que su propósito es “garantizar la continuidad de un proyecto que es una de las señas de identidad de la cultura gallega”. La empresa confía en que su patrimonio contribuya a salvar la situación, reestructurar financieramente el grupo y reducir su deuda.

El deterioro de las cuentas de Sargadelos en los últimos años ha ido en paralelo a los graves problemas internos por los enfrentamientos entre los accionistas. El episodio más controvertido fue la postergación de uno de los fundadores del grupo, el ya fallecido Isaac Díaz Pardo. Más recientemente, uno de los accionistas y exconsejero delegado, Segismundo García, presentó una querella contra los miembros del consejo de administración por supuestos delitos societarios. El fiscal ha llamado a declarar como imputados a 11 consejeros. Dos hijos de Díaz Pardo, Camilo y Xosé, abandonaron el consejo el pasado mes.

Normas

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS