La mayoría del Parlamento busca un debate sin prisas

Solo EH Bildu da muestras de querer imprimir ritmo al diálogo sobre el estatus

El foro en el que se fraguará una de las cuestiones que más polémica pueden generar en Euskadi esta legislatura, la reforma estatutaria que el PNV quiere impulsar para alcanzar un nuevo estatus político, avanza de forma lenta quemando etapas. La primera concluye este miércoles con el fin del plazo de enmiendas a la creación del espacio en sí en que debe abordarse, la ponencia parlamentaria de autogobierno, con la idea de debatir en el pleno, probablemente en el de la próxima semana según fuentes del PNV, su puesta en marcha.

Al margen de las enmiendas que los grupos presentarán este martes, el PSE, partido del que el PNV no se quiere alejar en este terreno como la clave para evitar un frente nacionalista solo con EH Bildu, ya ha marcado sus términos: nada de debates en ponencia a puerta cerrada y sí, en cambio, a una comisión que, al menos en su primera fase, discuta de forma abierta a los ciudadanos.

Fuentes del grupo parlamentario del PNV insisten en su preferencia por un grupo de trabajo discreto. “Yo espero mucho del método, de la capacidad de diálogo de esa ponencia”, señaló en diciembre el presidente del PNV, Andoni Ortuzar, al registrar la iniciativa en la Cámara. Sin embargo, tras conocer los términos de la enmienda socialista, el PNV pone por delante del formato que desea la necesidad de acordar o de no tensionar el ambiente, sobre todo si al otro lado están los socialistas.

El PNV, abierto a pactar el formato del debate ante la reclamación del PSE

Los contactos entre grupos se desarrollarán desde este miércoles, pero los peneuvistas no descartan fórmulas distintas de la ponencia, porque no quieren que el formato del debate suponga un obstáculo en sí mismo al diálogo. Lo que está claro es que, sea cual sea la fórmula, los grupos participarán en ella, aunque con objetivos que van a dos velocidades. Una, la rápida, en la que realmente solo se encuentra EH Bildu, que observa los procesos de Escocia y Cataluña con las consultas previstas los próximos meses de septiembre y noviembre, respectivamente. La otra, la del resto de grupos, que tampoco muestran especial interés en imprimir ritmo a la ponencia.

Este 2014 será, indican varias fuentes, el año de las comparecencias para analizar el cumplimiento del Estatuto. Hasta después de esa fase no se presentarán propuestas concretas para la parte más compleja, la de un texto articulado para su reforma. El PNV, que lleva en su programa electoral —no así en el programa de gobierno de Iñigo Urkullu— la fecha de 2015 como año en el que someter el resultado a refrendo popular, ya ha flexibilizado las fechas y ha apuntado en repetidas ocasiones a 2016.

Además, la iniciativa se registró en diciembre un año después de que el Parlamento arrancase sus trabajos de la nueva legislatura. Son decisiones estratégicas, marcadas siempre por el calendario electoral. Lo explicó Ortuzar en una entrevista con EL PAÍS, en la que, al ser preguntado por la influencia de Cataluña y Escocia en los tiempos del desarrollo del nuevo estatus, respondió: “Lo nuestro responde a la lógica y al interés del calendario vasco. Para nosotros va a ser muy importante la Euskadi que salga de las elecciones locales y forales de 2015, que serían las segundas en un clima de normalidad política y, a partir de ahí y entre las vascas de 2016, será el momento de hacer el esfuerzo para el acuerdo”.

EH Bildu, PP y UPyD presentan hoy sus enmiendas a la ponencia

La flexibilidad temporal tendría precisamente ese margen, el de las elecciones autonómicas de dentro de tres años, ya que en caso de convocarlas y disolver el Parlamento, cualquier proyecto —salvo las iniciativas legislativas populares— que no hubiera sido aprobado por el pleno decaería. En todo caso, el proceso está en una fase tan previa que fuentes de los distintos partidos consultadas por este periódico aseguran que ni tan siquiera se ha empezado a dialogar sobre el texto que apruebe el pleno para crear la ponencia.

A la espera de lo que el resto de partidos presenten sus propuestas —el presidente de Sortu, Hasier Arraiz, comparecerá para explicar la de EH Bildu—, otras cuestiones rebasan en las últimas semanas la del autogobierno, como el final de ETA. Prueba de ello es que en la reunión del lehendakari y Ortuzar con el líder del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, y el del PSE, Patxi López, esta cuestión solo se tocó “tangencialmente”, según fuentes conocedoras del contenido del encuentro, en el que el final de ETA monopolizó la reunión.

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