El sector catalán de la carne teme haber perdido a Rusia como cliente

Los productores piden ayudas y más tiempo para congelar el excedente

La crisis de Rusia no sólo ha puesto en jaque al mercado de la fruta, los productores catalanes de carne también padecen el cierre de aduanas impuesto por Vladimir Putin. Se trata, no obstante, de la tercera negativa a la entrada de porcino desde abril de 2013. El sector teme haber perdido definitivamente una clientela de casi 150 millones de personas, en una región adonde exportaba carne por valor de unos 70 millones de euros al año.

El consejero de Agricultura, Josep Maria Pelegrí, exigió este lunes, también para los productores de carne, que se activen medidas extraordinarias de compensación para el sector agroalimentario catalán por el veto de Rusia y exigió a la Unión Europea que los ganaderos puedan congelar de tres a cinco meses la carne sobrante, hasta encontrarle salida en el mercado.

La crisis rusa para el sector de la carne no comenzó la semana pasada sino en abril de 2013. Rosseljoznadzor, el organismo ruso competente en materia de sanidad animal y vegetal, auditó distintos establecimientos de España y decidió restringir, a partir del 18 de abril, los envíos a Rusia de carne procedente del Estado. Todavía no se había acabado de solucionar esta prohibición cuando en febrero Rusia restringió las exportaciones de carne de porcino, esta vez de toda la Unión Europea, como consecuencia de diversos brotes de peste porcina africana acontecidos en Lituania.

Joan Graells, responsable del porcino de la Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores (ASAJA) de Lleida, asegura que había noticias de que Rusia abriría en septiembre el mercado. "Incluso había mataderos que habían comprado excedente para vender por primera vez desde abril de 2013", señalo Graells, quien considera que la decisión de Putin ha acabado de matar un mercado que estaba herido de muerte. "Si la Unión Europea no soluciona esta crisis política perderemos mucho dinero y muchos puestos de trabajo".

Rosend Saltiveri, responsable del porcino de Unió de Pagesós (UP), llega a la misma conclusión que su compañero de Asaja: "Esta crisis acabará como mínimo con el recorte de unos márgenes de beneficios que son muy ajustados;, la Unión Europea debe hacer todo aquello que esté en su mano para ayudar a los productores".

Ignasi Pons, responsable técnico de la Federación Catalana de Industrias de la Carne (FECIC), tiene los datos que acreditan que hasta la crisis de abril de 2013 el comercio con Rusia estaba en pleno crecimiento. "En 2012, Catalunya exportó a Rusia 64.600 toneladas de carne, mayoritariamente de porcino y en sólo tres meses y medio de 2013, 31.000 toneladas".

El responsable del porcino de ASAJA Lleida es consciente que hay otros mercados como "China, Corea o Vietnan, pero como perdamos Rusia será muy difícil recuperarlos". Pelegrí también es consciente de ello y vaticinó ayer que los más beneficiados por el cierre de las fronteras serán los países latinoamericanos: "Es una de sus grandes aspiraciones".

Según un informe hecho público ayer por la patronal Pimec, Cataluña produce un 42 % de la carne de cerdo de toda España, lo que sitúa a esta comunidad como la segunda región europea con más cabezas de cerdo y más toneladas de carne producida por habitante, solo por detrás de Dinamarca.

Este sector cuenta con 4.367 explotaciones porcinas dedicadas al engorde y 1.749 a la reproducción, con un total de 6,8 millones de cabezas de cerdo, lo que supone el 27,2 % del total del país, según datos de 2012.

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