Una fuerte tormenta de granizo descarga sobre Torelló

Un hombre murió el viernes en Malgrat al ser alcanzado por un rayo cuando iba en bici

Una fuerte tormenta de granizo con enormes piedras que superaron el tamaño de un huevo descargó ayer por la tarde sobre Torelló (Osona). Fue la segunda tarde de tormenta consecutiva en la población, tras las intensas lluvias registradas el viernes por la tarde-noche. La intensidad del granizo caído ayer provocó heridas a una mujer de 70 años al recibir el impacto de las bolas de hielo.

La pedregada también afectó a otros municipios de la comarca de Osona (Barcelona), como Viladrau, y de las de la Garrotxa y la Selva (Girona). Otra de las poblaciones que por segundo día consecutivo sufrieron la tormenta fue Roda de Ter.

Cataluña ha registrado tres fuertes tormentas desde el pasado jueves, cuando la combinación de agua y vientos huracanados afectó a las comarcas del Segrià, Pla d’Urgell y les Garrigues y causó daños en viviendas, mobiliario urbano y cultivos. El viernes, la lluvia descargó acompañada de aparato eléctrico y afectó sobre todo al nordeste de Cataluña. La tormenta provocó la muerte de un joven al recibir el impacto de un rayo en Malgrat de Mar (Maresme) cuando montaba en bicicleta sobre las ocho de la tarde.

Las precipitaciones del viernes se concentraron en la provincia de Barcelona. El servicio de Emergencias 112 había recibido ayer por la mañana 428 llamadas de vecinos de las comarcas barcelonesas de Osona, Vallès, La Selva, Maresme y el Baix Llobregat. En Roda de Ter, donde cayeron más de 100 litros de agua por metro cuadrado, la lluvia inundó el polideportivo municipal y en la zona de los vestuarios del campo de fútbol alcanzó más de un metro de altura. También resultaron afectados viales en el municipio de Torelló.

A primera hora de ayer, Protección Civil de la Generalitat desactivó la fase de alerta pero mantuvo la prealerta del Plan de emergencias por inundaciones Inuncat al desplazarse las lluvias hacia el mar. Por la tarde dio nuevo aviso de la posibilidad de que se produjeran lluvias intensas.

Mientras, los payeses y ganaderos de Lleida evaluaban ayer los daños causados por la fortísima tormenta de viento huracanado y piedra que afectó zonas muy concretas de la comarca durante la madrugada del viernes. La violenta y repentina tormenta —un fenómeno que se conoce como turbonada y que se produce en un pequeño lapso de tiempo— afectó a 5.000 hectáreas de fruta y maíz, arrancó la cubierta de una granja e hizo añicos varios almacenes de maquinaria agrícola adosados a viviendas que permanecieron en pie.{Entradilla}

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS