La orujera de Baeza seguirá funcionando parcialmente pese a la sentencia del TSJA

Oleícola Jaén anuncia un recurso al Supremo por vulneración de derechos

La orujera de Baeza (Jaén), propiedad de la firma Oleícola Jaén, seguirá funcionando, al menos parcialmente, pese a la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) en la que se confirma el precintado de seis líneas de producción de la empresa. Asi se ha confirmado desde la industria orujera, cuyos responsables han anunciado su intención de recurrir el fallo del TSJA ante el Tribunal Supremo por vulneración de derechos fundamentales.

Según la información facilitada por la empresa Oleícola Jaén, obliga al Ayuntamiento de Baeza a levantar el precinto de una unidad de limpieza de aceituna, “la cual ha estado más de tres años precintada indebidamente, provocando una ralentización de la capacidad productiva de la empresa y un grave deterioro económico”. Por este motivo, la dirección de la compañía está valorando iniciar acciones legales en contra del Ayuntamiento dirigidas a indemnizar a la empresa por los daños y perjuicios sufridos. Además, también se quiere demostrar que aún queda maquinaria precintada indebidamente, tal como la ampliación del troje de alperujo y el almacén de aceite (cuyas licencias físicas posee la empresa), elementos que cuentan con informe ambiental favorable.

Luis Carlos Morillo Molina, representante legal de Oleícola Jaén, entiende que lo paradójico es que la empresa se encuentra ahora en la misma situación que hace tres años, ya que el Decreto de Alcaldía ya está ejecutado y la orujera se ve obligada a permanecer en el mismo emplazamiento para rentabilizar sus mermados recursos, dilatando aún más las posibilidades de traslado y prolongando las posibles molestias a los vecinos.

Hay que recordar que,según la sentencia del TSJA, se ordena el precintado de la fábrica de aceites, el almacén de aceite envasado, la ampliación del troje de almacenamiento de alperujo (con capacidad para 16.000 toneladas), el secadero de orujo, la planta extractora y la nave de mantenimiento. El TSJA dio un plazo de 10 días para la ejecución del fallo, un plazo que expira a mediados de este mes de septiembre. El Ayuntamiento baezano sostiene que la decisión del TSJA debería llevar consigo el cese de las emisiones de humo de esta orujera, enclavada en la fachada sur de esta ciudad Patrimonio Mundial de la Unesco y cuya situación provocó advertencias de la organización internacional.

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