Ataque al cementerio de Picanya

El camposanto parroquial amanece con imágenes religiosas, lápidas y maceteros rotos

El cementerio de Picanya ha sido atacado durante la noche del domingo al lunes. Francisco Ibáñez, sacerdote de la parroquia de Nuestra Señora de Montserrat de Picanya, se ha encontrado esta mañana con un panorama que, más tarde, ha calificado de "dantesco y muy triste". Los intrusos habían destrozado algunas imágenes religiosas, dos lápidas y bastantes maceteros, esparciendo las flores por el suelo. En el comunicado por el que informaba de los hechos, el Arzobispado asegura que no había pintadas ni otras señales que permitan suponer quiénes fueron los autores de los desperfectos. Tampoco ha habido robos ni se han profanado tumbas.

En total, los desconocidos han roto tres imágenes de la Virgen, una del Sagrado Corazón de Jesús, una cruz, así como lápidas de dos tumbas, un panteón, y numerosos maceteros, cuyas flores han sido esparcidas, de acuerdo con el párroco, que ya ha presentado la correspendiente denuncia ante la Guardia Civil por lo que ha calificado como "ataque sacrílego".

"Han destrozado la parte central del cementerio, con el arreglo floral que se había preparado para las celebraciones de Todos los Santos y de los Fieles Difuntos", se ha lamentado el párroco, para expicar a continuación que "han sido dos días de continua afluencia, en el que muchas personas habían preparado las tumbas de sus seres queridos con flores, la mayoría de las cuales han aparecido hoy esparcidas por el suelo". Ibáñez ha expresado que su primera reacción ha sido la de una "profunda impotencia e indignación".

Según ha explicado el sacerdote, el cementerio había cerrado sus puertas el domingo, a las 18.30 horas y esta mañana se han abierto a las 8.00 horas.

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