Barberá reconoció la deuda de las obras de la F-1 hasta que llegó Fabra

El principal más los intereses superan ya los 50 millones de euros

Una de las carreras del Gran Premio de F-1 en Valencia.
Una de las carreras del Gran Premio de F-1 en Valencia.MÒNICA TORRES

El Ayuntamiento de Valencia debe “lo admita o no”, 50 millones de euros a la Generalitat por obras del circuito urbano de Fórmula 1, según se desprende del protocolo suscrito en 2007 por la Generalitat y la corporación municipal que dirige Rita Barberá. El portavoz municipal de Compromís, Joan Ribó, mostró ayer los papeles que prueban que el Gobierno local firmó y asumió el coste y los intereses financieros generados en 2009 y 2010 por las obras del circuito, que incluían la pasarela peatonal sobre el río Turia y la conexión Alameda-Avenida Francia-Puerto. “Grau faltó a la verdad cuando dijo que el Consistorio no tenía obligación de abonar los intereses”, que adelantó la empresa pública autonómica GTP (Gestor de Transportes y Puertos). El pacto era que el GTP adelantaba las obras del circuito y el Ayuntamiento las pagaba con los beneficios que diera el PAI del Grau, un ambicioso plan urbanístico varado desde hace años por la crisis.

El Consistorio no ha devuelto ni un solo céntimo de euros de la deuda al Gobierno de Alberto Fabra por la paralización del proyecto pero los intereses no cesan de crecer, y al día de hoy el pasivo ronda los 50 millones. El anterior concejal de Urbanismo de Valencia, Jorge Bellver, —hoy portavoz del PP en las Cortes— reconoció los intereses durante dos años pero cuando Fabra llegó a la Generalitat, en sustitución de Francisco Camps, no hubo más reconocimientos.

El portavoz de Compromís insistió en que la celebración del gran premio de F-1 no fue cosa solo de la Generalitat sino que el Ayuntamiento jugó un papel relevante. Citó el papel “fundamental” del Ayuntamiento en la realización de la F-1 y en la "posible" especulación urbanística en el entorno del circuito que “es imposible explicar sin la modificación del PAI del Grao”, y se ha preguntado si alguien tuvo información privilegiada.

Ribó sostuvo que antes de conocerse que habría F-1 en julio de 2007— y de que el Consistorio modificara el PAI del Grao —en diciembre de 2008— para permitir rascacielos en los alrededores del circuito, hubo un movimiento importante de venta de los terrenos donde se ubicaría el futuro trazado automovilístico.

Sobre la firma

Cristina Vázquez

Periodista del diario EL PAÍS en la Comunitat Valenciana. Se ha ocupado a lo largo de su carrera profesional de la cobertura de información económica, política y local y el grueso de su trayectoria está ligada a EL PAÍS. Antes trabajó en la Agencia Efe y ha colaborado con otros medios de comunicación como RNE o la televisión valenciana À Punt.

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