Limpiadoras del Arsenal militar de Ferrol acampan para exigir su salario

Llevan seis semanas en huelga porque hace tres meses que Cleanet, contratada por Defensa, les pagó la última nómina

Llevan seis semanas en huelga porque hace tres meses que cobraron la última nómina. Trabajan para Cleanet, una subcontrata del Ministerio de Defensa limpiando las instalaciones del Arsenal Militar de Ferrol y las dos escuelas navales de la ciudad en Caranza y A Graña. Son 54 mujeres que, hartas de esperar por una solución que se demora, han dado un paso más para visibilizar en la calle su protesta con una acampada reivindicativa. Este mediodía han aparcado una caravana en los jardines del Cantón de Molíns y planean ampliar el campamento esta tarde instalando alrededor varias tiendas de campaña y un toldo a muy pocos pasos de la puerta del Dique, una de las entradas al Arsenal militar y en pleno centro de la ciudad naval.

“Esto va para largo”, se lamenta Fernando Balsa, de la CIG y portavoz del Comité de huelga, que ya tiene claro que pasarán la Navidad inmersos en la protesta con el frío apretando. “La empresa ya nos ha dicho que no van a cobrar hasta enero”, critica Balsa, que acusa a Defensa de “lavarse las manos” después de que el Gobierno ya desembolsara los 12 millones para la contrata. “Defensa pagó a Cleanet pero Cleanet no nos paga y ahora miran para otro lado”, resume la plantilla.

Las limpiadoras de Cleanet en Ferrol iniciaron el paro indefinido el pasado 27 de noviembre. Desde entonces, y prácticamente a diario, se han concentrado en la puerta de su centro de trabajo, han desfilado por las calles de la ciudad y cortado el tráfico en la avenida de Esteiro, unos pocos minutos, para llamar la atención. También se han reunido con cargos políticos en busca de una solución que no llega mientras las facturas se acumulan y la Navidad se acerca.

Delegados sindicales se concentraron el lunes delante del juzgado ferrolano. Han presentado una denuncia contra el Estado porque entienden que el Ministerio de Defensa está vulnerando el derecho fundamental a la huelga de las empleadas de Cleanet al ordenar a los militares que hagan las tareas de limpieza que les corresponden al personal de la contrata. Cleanet obtuvo la concesión del Gobierno en la primavera del 2013. La firma ha mantenido conflictos con su personal en otras localidades como Granada o Cartagena. “Desde el principio pagaron tarde y mal”, explica Balsa. Cuenta que Cleanet demoró los pagos a la plantilla -que debían ingresar el día 1 de cada mes- hacia los días 25 o 27. “Lo denunciamos ante la Inspección de Trabajo y lo calificaron de falta muy grave. La Xunta, critica, lo rebajó a leve. No nos explicamos que pasa”, termina.

Las empleadas de la empresa están decididas a pasar la Navidad en la calle para exigir que les paguen el salario por un trabajo ya hecho y que el Estado ya le abonó a firma.

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