“Recoger camisetas”, la clave para los pagos en b de la Cóndor

Los investigadores creen que Raúl López lavaba dinero en el Obradoiro

Raúl López llega a los juzgados horas antes de declarar.
Raúl López llega a los juzgados horas antes de declarar. ELISEO TRIGO (EFE)

Por si había algún tercero escuchando al otro lado del teléfono, los principales implicados en la Operación Cóndor, que instruye desde Lugo la juez Pilar de Lara, recurrían supuestamente a un lenguaje simulado cuando trataban acerca del dinero. Los que acordaban siempre las citas, según sospecha la investigación a raíz de los pinchazos llevados a cabo durante meses por agentes de Aduanas, eran el yerno de Raúl López, dueño de Monbus, y un representante de la agencia de viajes de Sanxenxo InterRías. El primero, Rafael Casqueiro, y el segundo, Gustavo Fernández, fueron grabados por vía telefónica concertando encuentros en los que, supuestamente, la firma pontevedresa haría pagos de dinero negro al grupo Monbus. Pero en vez de decirlo expresamente, según fuentes de la investigación los dos imputados quedaban para “recoger camisetas”. El viernes, junto a otros tres detenidos, tanto Rafael Casqueiro como Gustavo Fernández quedaron en libertad con cargos tras ser puestos a disposición de la titular del Juzgado de Instrucción 1 de Lugo. El representante de InterRías, que fue cazado en un restaurante de postín de Sanxenxo cuando intercambiaba con los responsables de Monbus 80.000 euros en metálico, declaró casi seis horas y salió pasadas las 23.00. El yerno de López, que se negó a declarar, lo mismo que el director financiero de la empresa de buses, Jesús Uriz, salieron en torno a la medianoche. En esa jornada, el fiscal solo pidió fianza al hijo político del empresario de transporte de viajeros: 15.000 euros que deberá abonar en el plazo de cinco días si no quiere ir a prisión.

Los investigadores creen que parte de ese dinero negro que se movía en comisiones (en los hoteles del grupo InterRías se hallaron unos 1.750.000 euros presuntamente opacos en cajas fuertes y un zulo) se destinaba a sobornos y regalos. También sospechan que López usaba el Obradoiro CAB para lavar ingresos no declarados mediante pagos a la plantilla. En los registros los agentes se incautaron de recibís firmados que destaparían el presunto mecanismo de blanqueo.

Ayer le tocaba el turno a dos empleados de Monbus en Madrid, supuestamente al tanto de las sustanciosas concesiones con las que se hizo la firma tanto en el Ejército como en Fomento. Declararon cuatro horas como aperitivo del plato fuerte del día, Raúl López, que entró para ser interrogado por De Lara cuando se metía el sol y salió más de siete horas después, a las tres y media de la madrugada, en apariencia entero y sereno. Le fue retirado el pasaporte y debe comparecer para firmar. Para evitar la cárcel, el fiscal le exigió una fianza de 20.000 euros que tendrá que abonar en cinco días. El abogado de la defensa dijo a los medios congregados que su cliente no era “consciente de haber cometido ningún delito”. En la Cóndor, no obstante, se investigan supuestos delitos contra la hacienda pública, blanqueo de capitales, falsedad, delito contable, tráfico de influencias y cohecho.

También ayer fueron trasladados por policía militar a los juzgados el teniente coronel del Ejército de Tierra y el sargento de la Brigada de Paracaidistas detenidos en el operativo del jueves. Declararon hoy a partir de las 11 de la mañana y quedaron en libertad con cargos por la tarde.

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