La juez cree que Monbús cobró a otra firma de la trama 1,7 millones en negro

La empresa dio empleo al hijo del topo que tenía en el Ministerio de Fomento

Raúl López, propietario de Monbus y presidente del Obradoiro, llega a los juzgados para declarar el sábado pasado.
Raúl López, propietario de Monbus y presidente del Obradoiro, llega a los juzgados para declarar el sábado pasado.ELISEO TRIGO (EFE)

Si, como sospechan los agentes de Aduanas que pincharon los teléfonos de la trama Cóndor, “camisetas” era la palabra clave que se usaba para referirse a los fajos de dinero negro que se entregaban, los responsables de Monbus “recogieron camisetas” en Sanxenxo entre 2011 y 2014 por un valor cercano a 1,7 millones de euros. Esta es la suma de las cantidades que destapan los recibos incautados por los agentes y que ahora forman parte del sumario bajo secreto de esta operación que dirige la titular del juzgado de Instrucción 1 de Lugo, Pilar de Lara. En 2013, las cantidades que supuestamente entregó la empresa turística y hotelera InterRías a Raúl López, su yerno, Rafael Casqueiro, y otras personas de Monbus en efectivo superaron los 450.000 euros. Pero en 2014 batieron su récord y fueron más de 500.000.

Los investigadores todavía no han tenido tiempo de contabilizar los recibos incautados de 2011 y 2012, pero calculan que las cantidades resultantes oscilarían entre 300.000 y 400.000 euros cada uno de estos años. La semana pasada, el día que estalló la operación con la detención, a la salida de una comilona frente a la playa de Silgar (Sanxenxo), de los representantes de InterRías-Viajes Fisterra y de Raúl López y su hijo político, la firma pontevedresa acababa de efectuar un presunto último pago de 80.000 euros en b al dueño de Monbus y presidente del Obradoiro CAB. El gerente de InterRías, Gustavo Fernández Chan, reconoció los hechos, admitió la doble contabilidad de la empresa y que no se pagaba a Hacienda. López, por su parte, descargó responsabilidades en su yerno y su director financiero.

Monbus cobraba supuestamente en negro para eludir impuestos estas cantidades a cambio de servicios que prestaba a la cadena de hoteles de InterRías. El juzgado investiga también a otras empresas proveedoras que entraban en la misma dinámica para cobrar. Parte de este dinero, que por otra vía también nutriría al club de baloncesto Obradoiro procedía, según fuentes del caso, “de la venta de paquetes de excursiones que no se facturan”. Los investigadores siguieron a las guías turísticas de la agencia y constataron cómo “cobraban en mano a los clientes sin entregarles ningún tique a cambio”.

Las conexiones del Ejército

S. R. P.

- El juzgado investiga el papel de varios mandos del Ejército que pudieron recibir dinero y regalos por información y c0ntratos. Pero por ahora solo dos militares fueron detenidos e imputados.

- Luis Fernando Serrano, sargento de paracaidistas en Paracuellos, gestionaba contratos de transporte. Supuestamente, desvió dinero con facturas falsas a Monbus.

- Emilio Fabián, teniente coronel del Centro de Gestión de Transportes, podría haber filtrado a Monbus y cambiado el borrador del pliego del transporte terrestre.

Otra parte del dinero recaudado por InterRías iría a parar al fondo que acumulaban en cajas fuertes y un zulo sus propietarios, Carlos Américo Troncoso y su esposa, Isolina Gonzalo. En los registros aparecieron 1,5 millones de euros en metálico que la dueña achacó a “los ahorros de toda una vida de una familia honrada y trabajadora”.

Pero la Cóndor, que empezó rastreando la relación entre InterRías y Raúl López, fue ampliando su radio de acción hasta golpear de lleno a miembros del Ejército y a un funcionario de Fomento, presunto topo de Monbus en el ministerio para obtener información privilegiada sobre concursos a cambio de favores. La fluida relación entre este trabajador público, pendiente de declarar ante la juez, y la empresa del magnate gallego del transporte de viajeros alcanzó su apogeo para los investigadores cuando la sede madrileña de Monbus contrató a su hijo para que se encargase de preparar todos los concursos de la empresa supuestamente relacionados con el ministerio que dirige Ana Pastor. La magistrada indaga si el funcionario, M.S.S., que no fue detenido, se dejó sobornar y cometió delitos de revelación de secretos, información privilegiada, tráfico de influencias o negociación prohibida.

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