Ciudadanos provoca reacciones encontradas entre los populares

AGE y BNG hablan de partido artificial creado por el poder

A la vista de las diversas encuestas electorales que se han ido publicando, Ciudadanos puede ser clave para que el PP gobierne en varios ayuntamientos de la provincia de A Coruña e incluso en su Diputación. Por eso, los dirigentes populares, desde el presidente Feijóo hasta sus candidatos locales, se esfuerzan en dejar abierta la puerta a posibles pactos. Pero Ciudadanos también puede ser el responsable de que el PP pierda esas mayorías absolutas con que cuenta en la actualidad. O, por los designios inescrutables de la Ley D'Hondt, el pozo a donde vayan a parar votos del centro-derecha que no acaben reportando concejales a ninguna de las dos formaciones.

Ayer fue el alcalde de A Coruña, el popular Carlos Negreira, quien, al tiempo que destacaba el alto número de votantes indecisos que arrojan las encuestas, volvía a abrir las puertas a “dialogar y charlar” con Ciudadanos tras las elecciones. Por el contrario, el portavoz parlamentario del PP, Pedro Puy, alertaba de que la formación es una mala copia de su propio partido, en el que hay quien mira con mayor preocupación el despliegue general de Ciudadanos en la provincia de A Coruña por el efecto que pueda tener en conjunto en la Diputación que la incidencia particular en cada municipio, más difícil de predecir.

Desde AGE y BNG sus portavoces parlamentarios, Yolanda Díaz y Francisco Jorquera, ven a Ciudadanos como una formación promovida desde el poder para evitar cambios traumáticos. “Un constructo del régimen económico”, según Díaz, que en Andalucía habría permitido “la entrada de nuevos actores” sin que se haya producido “un cambio político”. “Los grandes poderes políticos y económicos tienen una capacidad enorme de canalizar la opinión pública hacia las vías más inocuas” para un “modelo de Estado unitario”, dijo Jorquera. Por su parte, el portavoz socialista, José Luis Méndez Romeu, optó por ver Ciudadanos como “un fenómeno con una carga mediática considerable y una pequeña base social”.

El popular Pedro Puy, sin embargo, aseguró que, de ser “marca blanca” de algún partido, como lo calificó el candidato de Compostela Aberta, Martiño Noriega, lo sería del PSOE. Según la argumentación de Puy, al igual que UPyD surgió en su momento por el malestar de determinados socialistas como Rosa Díez con la supuesta proximidad de su partido al nacionalismo vasco, Ciutadans, origen de Ciudadanos, habría aparecido como rechazo al presunto acercamiento al nacionalismo catalán. “Si hablamos de marca blanca, sería del PSOE, de un sector más españolista”, dijo Puy. Utilizando un símil textil, el popular considera que si Ciudadanos está intentando acercarse al PP no es como su “marca blanca” sino como una falsificación. “Es un género notablemente inferior”, sentenció.

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