El escaño fantasma de Mondragón

La única edil del PP no ha acudido al Ayuntamiento un solo día desde julio de 2011 Icíar Lamarain renunció al cargo, pero su partido no la ha suplido

Icíar Lamarain en una foto de archivo en el monumento a las víctimas del terrorismo en Vitoria.
Icíar Lamarain en una foto de archivo en el monumento a las víctimas del terrorismo en Vitoria.L. RICO

El único escaño del Partido Popular (PP) en el Ayuntamiento de Mondragón ha permanecido vacío durante cuatro años. Una legislatura completa en blanco. La edil Icíar Lamarain (Mondragón, 1945), que hoy aún conserva su acta de munícipe, no ha pisado el consistorio desde que en julio de 2011, tras los últimos comicios municipales y forales, fue nombrada diputada de Euskera, Cultura y Deportes de Álava, donde reside desde hace cuatro décadas. “Cuando [el diputado general alavés] Javier de Andrés me propuso formar parte de su equipo, acepté el cargo y comuniqué a mi partido en Gipuzkoa que no iba a poder dedicarme al 100% al Ayuntamiento de Mondragón. Les di una solución para relevarme, pero no ha sido posible”, explica la diputada, a quien sus compañeros de corporación del PNV y el PSE definen como “una batalladora” y “una concejal que se dejó el alma por su pueblo” durante los ocho años anteriores (2003-2011) que estuvo en los bancos de la oposición.

Lamarain, por ser la edil de más edad, presidió en junio de 2011 el primer pleno de la legislatura en el que se constituyó la actual corporación (11 representantes de Bildu, cuatro del PNV, otros cuatro del PSE, uno del PP y uno de Aralar). Un mes después intervino en el segundo pleno para formar las comisiones municipales. Desde entonces, el escaño del PP en el Ayuntamiento ha estado vacío, pese a percibir durante este tiempo los 570 euros mensuales que se asigna a cada concejal y otros 8.000 euros anuales por grupo.

Lamarain: “Pedí al partido mi relevo porque no podía dedicarme al 100%”

“Me da mucha rabia lo que ha ocurrido”, afirma Lamarain, muy contrariada por el “abandono” que se ha dado durante esta legislatura: “Yo estuve ocho años al pie del cañón, trabajando sin descanso por el pueblo, en los momentos más duros, cuando mataron a Isaías Carrasco [el exedil socialista asesinado por ETA en 2008] cuando era muy difícil hacer política siendo concejal del PP”. “Lo más fácil para mí hubiese sido”, añade, “ir una vez al mes a los plenos, pero ¿cómo iba a votar los acuerdos sin conocerlos? Eso no va conmigo. Por eso, comuniqué que lo mejor era dejarlo. Propuse al partido correr toda la lista y poner un sustituto. Incluso llegué a facilitarles el nombre de mi hermana, que estaba dispuesta a ocupar mi puesto, pero no ha sido posible”. En estos cuatro años, el PP ha permanecido ajeno, por ejemplo, a uno de los acontecimientos que ha sacudido la vida social del municipio, como fue la caída de la cooperativa Fagor Electrodomésticos a finales de 2013.

El presidente del PP de Gipuzkoa, el parlamentario Borja Sémper, asegura desconocer que la edil haya faltado a todos los plenos. “Cuando Icíar nos planteó que se iba a la Diputación de Álava, activamos el cambio, pero no pudimos. Fue complicado porque toda la lista estaba formada con gente de fuera y no quisieron renunciar”, expone. Los que siguen a Lamarain en la lista popular eran militantes de Madrid y otras provincias. La mayoría han resultado ser muy críticos con la dirección nacional del PP y algunos han terminado en Vox. Lo ocurrido en Mondragón se debe, según Sémper, a “la debilidad estructural del partido en Gipuzkoa” para confeccionar candidaturas con personas naturales de esos municipios.

En la misma corporación figura un concejal, Ander Rodríguez, de Bildu, que ha compatibilizado este cargo con el de diputado de Política Social de Gipuzkoa. La oposición asegura que ha solido acudir a “la mayoría de los plenos”.

Sémper: “Activamos el cambio, pero el resto de la lista no quiso renunciar”

La ley permite nombrar concejal a una persona que no haya formado parte de una candidatura si todos los integrantes de la lista renuncian a cubrir una vacante. Es un precepto legal que se aprobó en 2003 para facilitar que el PSE-EE y el PP pudieran reponer a los ediles que dejaban la actividad política porque no podían soportar las amenazas de ETA. Es un resquicio legal al que Bildu se ha acogido esta legislatura en más de una veintena de casos para colocar a cargos de su confianza. El PP no lo hizo en Mondragón porque en la lista surgieron varios díscolos que habían dado el paso a Vox.

El portavoz del PNV en el Consistorio, Juan Carlos Garitano, lamenta y censura que el PP “haya cobrado sin ejercer las tareas municipales”. “Es un doble fraude, a los electores y al erario público de Mondragón”, afirma tras confesar que en su grupo tienen “un buen recuerdo de Icíar”, porque “no hay nada que reprocharle por su dedicación plena durante las dos legislaturas anteriores”. Aritz Arrieta, concejal socialista, considera “muy feo mantener vacío el escaño durante cuatro años” e “impedir que se utilizase el despacho del PP durante este tiempo”. El alcalde, Inazio Azkarragaurizar, de Bildu, rehusó pronunciarse sobre este asunto: “No voy a entrar”, señaló.

En las elecciones del 24-M, el PP se presenta en Mondragón con el donostiarra Javier Otero, ingeniero de 30 años, como cabeza de lista.

Sobre la firma

Mikel Ormazabal

Corresponsal de EL PAÍS en el País Vasco, tarea que viene desempeñando durante los últimos 25 años. Se ocupa de la información sobre la actualidad política, económica y cultural vasca. Se licenció en Periodismo por la Universidad de Navarra en 1988. Comenzó su carrera profesional en Radiocadena Española y el diario Deia. Vive en San Sebastián.

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