La ‘gran coalición’ del PSC: de Podemos al PP

Los socialistas pactan en las cuatro capitales de provincia con casi todos los partidos

ALBERT GARCÍA
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El Partit dels Socialistes de Catalunya siempre ha alardeado de ser un partido de gobierno y de ocupar la centralidad política. Seguramente eso explica la variada paleta de pactos que han tejido en los ayuntamientos catalanes, donde en el último año ha sido capaz de alcanzar pactos en las cuatro capitales de provincia con casi toda la gama de partidos posible: desde el PP a la lista de Ada Colau en el Ayuntamiento de Barcelona, de la que forma parte Podemos.

Críticas en el PSC al quedar Pere Navarro fuera de la lista

EFE

El Consejo Nacional del PSC respaldó este sábado a Meritxell Batet como cabeza de lista por Barcelona. La gran mayoría de los cerca de 200 consejeros nacionales dio su visto bueno a la candidatura que tendrá como número dos al independiente Manuel Cruz. Sólo se registraron 12 votos en contra y 11 de ellos de la Federación del Vallès Oest. Tras la votación, el grupo, integrado por los alcaldes de Terrassa, Jordi Ballart, y Rubí, Ana María Martínez, abandonó la sala en protesta al haber quedado el exlíder del PSC Pere Navarro fuera de la lista. La dirección le ofreció el número pero la federación la rechazó. El PSC obtuvo el 20-D ocho escaños.

Tras ser proclamada, Batet defendió que Cataluña necesita un PSC fuerte “que impulse un cambio político en España”. “Somos la mejor opción para Cataluña”, dijo y en una crítica a En Comú Podem reivindicó el “orgullo” de ser socialista y de una izquierda que no da lecciones morales”. A su juicio, el PSC ofrece el mejor repertorio al defender derechos, representar el catalanismo valiente y ofrecer una reforma federalista. En alusión a Podemos y Ciudadanos, apuntó que el PSC no fue creado “en una empresa de comunicación ni en el departamento de universidad” y que hace su programa en base a “principios y valores” y no en encuestas.

A puerta cerrada, Miquel Iceta, primer secretario del PSC, aplaudió a Batet y el fichaje de Cruz y lamentó que no hayan podido dar a Navarro una salida para desarrollar todo su “potencial” político. Aunque dio su respaldo a Batet y hará campaña en su favor, la federación Vallès Oest fue muy crítica con la lista. El primer secretario de esta federación, Amadeu Aguado, avanzó que tras el 26-J iniciará un proceso de reflexión “profunda” al estimar que es necesaria una “revolución interna” que “cambie las maneras de hacer” del partido.

Los resultados de las municipales del mes de mayo de hace un año dieron solo una mayoría relativa al PSC en dos de las cuatro capitales: Lleida y Tarragona. En la primera, los socialistas firmaron un pacto de gobierno con Ciudadanos nada más constituirse el pleno municipal. El objetivo era sumar los cuatro concejales del partido naranja de Albert Rivera a los ocho que había logrado el PSC. Incluso con la suma de ambos partidos, el acuerdo no alcanzaba los 14 necesarios para alcanzar la mayoría absoluta, pero sí apuntalan al alcalde socialista, Àngel Ros, que es también presidente del PSC.

El acuerdo tardó algo más de cuajar en Tarragona. Fue el pasado febrero cuando el alcalde socialista Josep Fèlix Ballesteros, cerró un pacto con los cuatro ediles del PP y el de Unió. Sumados a los nueve del PSC, lograron alcanzar la mayoría absoluta en el Consistorio (14 ediles), los mismos que suman en Girona Convergència y el PSC.

Los socialistas entraron el pasado mes de marzo en el gobierno municipal de Girona tras el esperpéntico episodio del alcalde Albert Ballesta, que firmó un pactó con Ciudadanos y el PP que apenas duró unas horas y que le acabó costando la alcaldía que había ganado Carles Puigdemont en las municipales. Esto fue poco antes de que las tortuosas negociaciones entre Junts pel Sí y la CUP tras las últimas elecciones catalanas acabaran provocando el salto de Puigdemont a la presidencia de la Generalitat de Cataluña.

Y para acabar de cuadrar el círculo de acuerdos, los cuatro concejales del PSC se acaban de incorporar esta semana al Gobierno de Ada Colau en Barcelona, casi un año después de las elecciones. El acuerdo da aire a la alcaldesa, que pese a ganar en las urnas solo logró 11 concejales, uno más que el exalcalde de Convergència, Xavier Trias. Pese al acuerdo con Colau, la líder de Barcelona en Comú sigue estando en minoría en un pleno de 41 ediles. El pacto, sin embargo, da visibilidad al PSC, que tuvo la alcaldía de la capital catalana durante 32 años, un hecho insólito en Europa.

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