Antonia San Juan ‘lucha’ contra los estigmas sociales

La actriz vuelve a Barcelona para representar monólogos que combinan el humor con la crítica

Antonia San Juan en una fotografía promocional de su último espectáculo.
Antonia San Juan en una fotografía promocional de su último espectáculo.

Combativa es la palabra que define a Antonia San Juan y así lo demuestra con el espectáculo unipersonal de Mi lucha, donde la actriz interpreta a unas 13 mujeres para exponer las contradicciones de la sociedad actual en monólogos -de entre 3 o 12 minutos- que se podrán ver hasta el 2 de octubre en la Sala Barts de Barcelona. Con cada personaje, San Juan exprime situaciones en las que su característico humor dará paso a la reflexión en torno a temas como la violencia de género, la homofobia o la xenofobia.

“No es un espectáculo blanco donde se busca la risa fácil”, apunta la actriz sobre los monólogos, con textos propios y de guionistas como Félix Sabroso y Enrique Gallego. Bajo una mirada crítica, San Juan arremete contra problemáticas sociales o prejuicios de todo tipo a través de sus personajes. “La obra empieza con La Agrado de Pedro Almodóvar como homenaje al personaje que me dio fama en Todo sobre mi madre, y a partir de ahí empieza una declaración de intenciones donde digo para quién no actúo”, explica. Además de los monólogos, introduce elementos audiovisuales, cambios de vestuario y canciones interpretadas por ella misma.

“Con canciones como En Tierra Extraña me río del amor exagerado que uno tiene por su tierra”, explica San Juan, que también utiliza versiones de cantantes como Massiel o Rosita Ferrer y comedias como ¡Oh papá, pobre papá, mamá te ha metido en el armario, y a mí me da tanta pena!, de donde ha rescatado un monólogo. En la línea de sus espectáculos anteriores –Otras mujeres y Las que faltaban-, la actriz desarrolla temas de diversa índole relacionados con el machismo o el maltrato, sin rodeos y desde lo terapéutico. Según San Juan: “No lo cuento desde mí, sino a través de los personajes y su psicología”. A pesar de basarse en un guion, añadirá cambios según el día. “Hay momentos en donde paro el texto original, según mi estado de ánimo o lo que haya pasado, lo meto y luego lo retomo”, puntualiza

La actriz escenifica diferentes personajes, desde mujeres excéntricas a papeles como el de su propia hermana gemela, con tal de profundizar sobre las paradojas de la vida. “Somos un país en el que nos hemos acostumbrado a que nos maltraten”, opina. “Vivimos en una sociedad totalmente machista, creada por y para el hombre, donde la mujer sale mal parada”, declara la monologuista, y agrega que “ni el hombre es malo ni la mujer es mala, simplemente hay una mala educación y un machismo que llevan ambos”.

San Juan comenta que este tipo de temas son recurrentes en todo lo que hace. “No me gusta poner paños calientes a las cosas, yo creo que habría una manera diferente de pensar y sería todo más saludable si se hablasen desde otro lugar”, asegura. Por este motivo, aboga por cuestionarse y mejorar la educación tanto a nivel familiar como en colegios o en las universidades, especialmente de cara a las nuevas generaciones. “La auténtica revolución está por venir, cuando la ambición de una mujer no sea vestirse de blanco y sea estudiar, ser grandes y anteponer el trabajo o los estudios”, afirma San Juan. En su caso, concluye con una reivindicación: “Solo puedo decir de la vida que me ha ido bien, pero me lo he currado”.

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