Aguirre salva a Botella de ser reprobada por el pleno

El PP logra parar el debate sobre la investigación de la EMVS

Esperanza Aguirre en el pleno del Ayuntamiento de Madrid.
Esperanza Aguirre en el pleno del Ayuntamiento de Madrid.EFE

El gobierno municipal no pudo avanzar este miércoles en su reprobación al anterior ejecutivo, encabezado por Ana Botella (PP), por la enajenación de viviendas públicas en 2013 a fondos de inversión. Tras la presentación por el PP de un recurso por considerar que el debate era contrario al reglamento, la presidenta de la comisión de investigación y primera teniente de alcalde, Marta Higueras, solicitó que la discusión prevista sobre las conclusiones de la comisión quedase sobre la mesa para abordarla en el próximo pleno de octubre.

Según reza el documento firmado por el concejal popular Íñigo Henríquez de Luna, para la votación de varios dictámenes se tendrían que haber constituido distintas comisiones no permanentes, cuyos trabajos debían estar acabados antes del voto. De no respetar este criterio, se estaría incurriendo en un "fraude de ley", destacaron los populares.

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De momento, el PP, liderado por Esperanza Aguirre, logró parar la reprobación del pleno municipal, aunque todo apunta a que el gobierno de Ahora Madrid retomará la iniciativa en octubre. Si así ocurriera, el pleno podría reprobar públicamente —una medida que no tiene ningún valor jurídico, pero sí simbólico— a la anterior junta, formada por Ana Botella, Concepción Dancausa —actual delegada del Gobierno—, Enrique Núñez, Paz González, Dolores Navarro, Diego Sanjuanbenito y Pedro Corral.

Durante la discusión, la portavoz del PP también se enzarzó con la alcaldesa, Manuela Carmena, por los gritos y abucheos procedentes de la bancada del público y dirigidos a los concejales del PP. "Usted es jueza, aplique el reglamento", la instó Aguirre, recordando que está prohibido que el público impida a los concejales hablar.

La alcaldesa sostuvo que, aunque los invitados no pueden interrumpir ni dificultar el discurso, "no están privados del derecho de aplaudir". Y dedicó una decena de minutos tras finalizar el pleno a explicar su posición: "Cuando la junta de portavoces no está, yo tengo que interpretar el reglamento, y creo que no podemos pretender que las personas que vienen no puedan decir nada, ni mostrar su júbilo".

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