Becas comedor de ONG allá donde no llega la Generalitat

Las entidades sociales cubren las ayudas alimentarias de niños sin recursos que se le escapan al Departamento de Enseñanza

Una cuidadora atiende a unos alumnos en el comedor escolar del colegio Collaso i Gil de Barcelona
Una cuidadora atiende a unos alumnos en el comedor escolar del colegio Collaso i Gil de BarcelonaJoan Sánchez

Por activa y por pasiva, en sede parlamentaria y en reuniones institucionales, el Departamento de Enseñanza siempre ha reiterado que las becas comedor están garantizadas a todos los niños que la soliciten y cumplan con los requisitos. La partida económica, insiste una y otra vez la consejera Meritxell Ruiz, “está abierta” todo el curso para atender “los casos sobrevenidos”. Sin embargo, a la Generalitat se le escapa una bolsa de alumnos que precisan la ayuda y, ya sea por el entramado burocrático o las circunstancias familiares, no logran acceder a ella. De ahí que las entidades sociales hayan tomado el mando ahí donde no llega Enseñanza y ofrezcan ayudas alternativas. Solo entre la Fundación Probitas, Fundesplai, Cruz Roja y Educo reparten más de 7.500 ayudas para pagar el comedor de los niños en riesgo de exclusión social que no han accedido a la prestación oficial o para aquellos a los que esa ayuda pública no es suficiente.

La previsión inicial de Enseñanza es destinar este año alrededor de 69 millones de euros —12 más que el curso pasado— y repartir 98.000 ayudas. Además, Ruiz también ha flexibilizado los criterios de acceso: progresivamente aplicará el baremo del umbral de riesgo de pobreza, que permitiría cubrir a 12.000 beneficiarios más.

“Nosotros hemos hecho un esfuerzo para atender al máximo número de alumnos dentro de nuestras posibilidades. Lo que queremos es garantizar la equidad”, justifica un portavoz de Enseñanza. Este cambio de tercio, aseguran las entidades, ha mejorado el panorama con el que se topaban las ONG a principio de curso, pero todavía es necesaria la intervención del tercer sector para paliar todas las carencias. Las cuatro entidades entregaron 7.516 becas el curso pasado.

Las ayudas complementarias

7.516 ayudas. El curso pasado, Probitas entregó 6.000; Cruz Roja, 284; Educo, 602; y Fundesplai, 630.

Perfil. Niños que ya reciben la beca oficial para pagar el 50% del menú escolar pero sus padres no pueden hacer frente al pago del resto del comedor. También familias extranjeras con problemas administrativos, o personas con deudas con la Administración.

Beneficios. Reduce el absentismo y crea un espacio lúdico y educativo para que los niños no estén en la calle.

Becas en secundaria. Varias entidades han extendido sus becas a alumnos de instituto que, por la jornada continuada, no tienen comedor escolar

La casuística de los menores que precisan ayuda adicional para pagar el comedor escolar —el menú cuesta seis euros diarios— es muy variable. La mayoría, explican las entidades, son niños a los que se les ha concedido el 50% de la beca comedor de Enseñanza pero, aun así, las familias no puede asumir el resto. “Si tienes varios hijos en el colegio, pagar la mitad de cada uno de ellos cada día es un gasto que la familia no puede asumir”, explica Mercè Gómez, responsable de becas comedor de la escuela Collaso i Gil, en el Raval. Enseñanza repartió el año pasado 88.000 becas comedor, pero solo 15.000 asumían el 100% del precio del menú. El resto cubrían el 50%.

Collaso i Gil es una de las cinco escuelas que la Fundación Probitas ayuda en Barcelona. El año pasado la entidad dio 6.000 becas en Cataluña. “Como requisito pedimos que la familia solicite a la Generalitat la beca”, explica Marta Segú, directora de Probitas. Cuando reparten las becas, la entidad no se hace cargo del 100% del precio del comedor, sino que deja que una parte la asuman los padres. “Lo que se pretende es ayudar pero que haya participación de las familias, que los padres se impliquen y no haya una delegación excesiva”, explica Laura Tolosa, directora del Collaso i Gil.

Las entidades dejan que sean los colegios y los servicios sociales los que decidan qué niños tienen prioridad. Los resultados positivos, dicen, son evidentes. “Se ha comprobado que baja el absentismo escolar”, resalta Pepa Domingo, coordinadora de becas comedor en Educo. La ONG repartió 602 ayudas el curso pasado.

“Nosotros hemos bajado el número de becas pero porque hicimos mucho trabajo de acompañamiento a las familias para que pidan la beca a la Generalitat. Pero sigue habiendo gente que se queda fuera”, explica Carlota Basols, responsable de Programas de Inclusión Social y Pobreza de Cruz Roja. Su entidad repartió 284 becas el curso pasado. Según Basols, hay familias extranjeras, por ejemplo, que no están empadronadas y no pueden acceder a la ayuda oficial. “Tenemos padres separados que no lo han formalizado legalmente y no cuentan como tal en la unidad familiar, o gente con deudas con la administración. Siempre hay una bolsa que queda fuera”, relata la experta.

Probitas y Cruz Roja han extendido sus ayudas a institutos, donde también hallan carencias. “Con pasar del colegio a la ESO el hambre no se va”, lamenta Segú.

Colau concederá ayudas de 100 euros a familias vulnerables

El Ayuntamiento de Barcelona destinará 17,59 millones de euros para otorgar una “renta de infancia y monoparental” a familias con niños en situación vulnerable.

Las ayudas, que empezarán a concederse en abril y que favorecerán a unos 20.000 menores, serán de 100 euros mensuales por cada hijo mejor de 16 años. En el caso de familias monoparentales, se contempla un refuerzo de otros 100 euros adicionales.

Las ayudas empezarán a entregarse el próximo mes de abril después de que esta semana la Comisión de Gobierno del ayuntamiento haya aprobado la continuidad de esta partida económica para hacer frente a la “urgencia social” que existe en la ciudad, una vez que se superen todos los trámites previstos en la ley, entre ellos el de exposición publica.

Esta ayuda es complementaria a las transferencia de otras administraciones y el ayuntamiento prevé destinar una partida de 17,59 millones, aunque en caso de agotarse por una demanda superior a la prevista, se procederá a su ampliación.

“Con esta aprobación se consolidad una renta infantil para todas las familias con bajos ingresos”, subrayó ayer la teniente de alcaldía de Derechos Sociales, Laia Ortiz. La edil justificó el complemento específico para los hogares monoparentales alegando que “son los que acumulan un porcentaje más grande de familias por debajo de umbral de pobreza”.

El hecho de que estas ayudas lleguen a más de 20.000 menores “está cambiando los patrones de comportamiento, dando más libertad para las familias, que así no tienen que depender de recursos más asistenciales y ganan en autonomía”, añadió la responsable del área de Derechos Sociales.

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