El Consistorio salva del cierre al gimnasio Sant Pau del Raval

El Ayuntamiento de Barcelona media con el propietario y adquiere una finca para construir viviendas sociales

Gimnasio Sant Pau en la Ronsa Sant Pau 46
Gimnasio Sant Pau en la Ronsa Sant Pau 46Gimnasio Sant Pau

El gimnasio social Sant Pau del Raval no cerrará la persiana gracias a la mediación del Ayuntamiento con los propietarios del inmueble.

El Sant Pau realiza una función social en el barrio. Entre sus clientes hay 700 personas con riesgo de exclusión que no abonan ninguna cuota. Las instalaciones tienen una dimensión de unos 1.000 metros cuadrados, propiedad de la familia Saranch-Viñas. En 2012, los trabajadores del centro asumieron la gestión del centro para evitar la intención de sus jefes de cerrar el negocio. La crisis afectó al gimnasio y los extrabajadores, que ahora dirigían la entidad, dejaron de pagar el alquiler. En junio del pasado año, finalizó el contrato, la propiedad del local les llevó a los tribunales y les reclamó más de 27.000 euros.

Al final, el Ayuntamiento hizo de mediador. La propiedad estaba dispuesta a prorrogar el contrato hasta 2018 siempre que renunciaran al área que comunica la finca con el número 10 de la calle Reina Amàlia.

El futuro del gimnasio está ahora garantizado. Fuentes cercanas al Sant Pau aseguran que gracias a que el Consistorio ha adquirido el inmueble de Reina Amàlia 10 para construir viviendas sociales continuarán la función social que realiza el gimnasio. Una instalación que se inauguró en 1940. Entonces, eran unos baños públicos de titularidad municipal pero años más tarde comenzó a funcionar como gimnasio.

Normas

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS