De convocar elecciones a pasar la pelota al Parlament

En pocas horas Carles Puigdemont dio un giro total en su estrategia para responder al Gobierno

Carles Puigdemont, antes de iniciar la declaración institucional
Carles Puigdemont, antes de iniciar la declaración institucionalPau Barrena (AFP)

Carles Puigdemont anunció a las 17.00 de este jueves que no convocaría elecciones, pasó la pelota al Parlament y cerró así el amplio abanico de especulaciones que circularon durante todo el día al amparo de la división en su Gobierno y en el independentismo sobre la conveniencia o no de declarar la secesión. La coincidencia temporal entre el pleno convocado en la Cámara calatala y el que estaba previsto a la misma hora en la comisión de comunidades autónomas del Senado acabaron de salpimentar unas horas de tensión en las que se pasó de un extremo a otro. Este es el relato de esos vaivenes, mientras se mantiene la incógnita del desenlace final.

Miércoles, 19.00. Se inicia en el Palau de la Generalitat una reunión decisiva del llamado estado mayor del procés. Es una suerte de sanedrín que durante estos meses ha definido la estrategia a seguir y del que forman parte, además del president Puigdemont, el vicepresidente Oriol Junqueras, algunos de los consejeros de la Generalitat, así como representantes de la Asamblea Nacional Catalana y de Òmnium Cultural y otras personas a título individual. Entre ellas, el expresidente Artur Mas y el exconsejero de Gobernación Xavier Vendrell (ERC).

Jueves, 2.00. Finaliza sin acuerdo la reunión en el Palau de la Generalitat.

Jueves, 10.00. Se reanudan las reuniones en la sede del Gobierno catalán. Puigdemont pide la opinión de sus consejeros y algunos vuelven a posicionarse en contra de la declaración de independencia. Así lo hace Santi Vila (Empresa) y Meritxell Borràs (Gobernación), ambos del PDeCAT. Media hora después, empieza otra reunión con los dirigentes de Junts pel Sí, a los que Puigdemont anuncia que finalmente convocará elecciones. La decisión se interpreta como un deseo de pasar la pelota al Gobierno para que renuncie a la aplicación del artículo 155 que hoy votará el Senado.

Jueves, 12.23. La presidencia de la Generalitat anuncia que Puigdemont realizará una declaración institucional a las 13.30. Se da por hecho que es para anunciar las elecciones y por ese motivo empiezan las críticas y los reproches. Así, y sin esperar a conocer el contenido de la comparecencia, los diputados del PDeCAT Jordi Cuminal y Albert Batalla, del sector más independentista del partido, anuncian que abandonarán el escaño y que se dan de baja de la formación porque no comparten la decisión de celebrar elecciones autonómicas. Las redes sociales se llenan de críticas contra Puigdemont. Una de las más significativas, la del diputado de Esquerra Republicana en el Congreso Gabriel Rufián, que sentencia en Twitter: “155 monedas de plata”. El president, que aún no ha aparecido, es acusado de “traidor” desde los sectores más radicales del independentismo. Posteriormente, de manera oficiosa, se anuncia que la comparecencia se retrasa a las 14.30.

Ante la inminente declaración de independencia

El pleno del Parlament proseguirá la mañana de este viernes con la votación de las propuestas de resolución. Cada uno de los seis grupos pueden presentar un máximo de tres documentos, que pueden ser pactados y que se aprueban por mayoría simple. Alguna de esas propuestas se espera que contengan la declaración de independencia de Cataluña, como se preveía en la ley del referéndum.

Sin embargo, la aprobación se prevé accidentada y bronca, pues en cuanto los grupos de la oposición conozcan que una propuesta van en esa línea de declarar la secesión es muy probable que reclamen a la Mesa del Parlament su reconsideración para no incumplir los continuos requerimientos que ha hecho el Tribunal Constitucional. Eso obligará a suspender el pleno, celebrar una junta de portavoces y una reunión posterior de la Mesa, como ya sucedió el 6 y 7 de septiembre. Junts pel Sí y la CUP tienen mayoría en la Cámara e impondrán su criterio y la oposición podría irse del pleno.

Jueves, 14.22. La presidencia de la Generalitat anuncia que la declaración de Puigdemont “ha sido suspendida” y no se anuncia ninguna previsión horaria. El presidente ha tomado la decisión de echarse atrás y optar por no convocar las elecciones al constatar que el Gobierno no piensa retirar el artículo 155 y escuchar declaraciones como la del presidente del PP catalán y senador Xavier García-Albiol. A las 16.26, de nuevo de manera oficial, se anuncia que Puigdemont comparecerá a las 17.00. A esa hora está previsto en el Parlament el inicio del debate general sobre el artículo 155 de la Constitución y sus efectos, que finalmente se retrasa a las 18.00.

Jueves, 17.00. Puigdemont da un giro de 180 grados a la hipótesis que había circulado durante toda la mañana y dice que su deseo hubiera sido convocar elecciones, pero que deja la decisión en manos del Parlament ante la “intención vengativa” del Gobierno con el artículo 155. El president evita cualquier alusión a la declaración de independencia y poco después renuncia a intervenir en la Cámara catalana.

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