El independentismo corteja a Colau tras su ruptura con los socialistas

PDeCAT, ERC y la CUP aplauden que la alcaldesa eche a Collboni del gobierno municipal por apoyar el 155

Jaume Collboni y Ada Colau, en la presentación del acuerdo.
Jaume Collboni y Ada Colau, en la presentación del acuerdo.Albert Garcia
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Catalan independence movement courts Colau after break with Socialists

La ruptura del pacto que hasta el domingo mantenía Ada Colau con los socialistas aproxima a la alcaldesa de Barcelona al independentismo. Las tres formaciones secesionistas presentes en el Ayuntamiento aplaudieron ayer la acción de la alcaldesa y le ofrecieron colaboración. El movimiento de Colau también sitúa a la alcaldesa y a su partido, Catalunya en Comú, en una posición que facilitaría un acuerdo con ERC y la CUP tras las elecciones autonómicas del 21 de diciembre.

El primer efecto de la ruptura del acuerdo de gobierno fue en clave local. La alcaldesa, que solo tiene el apoyo de 11 de los 41 concejales del Ayuntamiento, necesitará no pocos apoyos si quiere llevar adelante su agenda social de aquí al final del mandato. El portavoz del PDeCAT en el Ayuntamiento, Jaume Ciurana, mostró la “disposición a sentarse y hablar” con Colau si la ruptura con el PSC es real. Desde ERC, Alfred Bosch celebró que la alcaldesa haya roto con los que “han gobernado la ciudad como siempre con los de siempre” y se mostró “abierto” a hablar con Barcelona en Comú, la formación que lidera la alcaldesa, para armar una alianza de “las fuerzas que dan centralidad y oponerse a la ofensiva del artículo 155 y del PP”. Recordó, con todo, que no se refería a una alianza estable, porque Colau descarta cualquier otro pacto a un año y medio de las elecciones. El que se rompió el domingo no fue por desavenencias sobre la gestión del día a día, sino por el apoyo del PSC a la aplicación del artículo 155 de la Constitución en la Generalitat.

Voces próximas a la CUP han aplaudido desde el domingo la posibilidad de que los anticapitalistas unan fuerzas con ERC y los comunes. En el consistorio, las tres concejales de la CUP consideraron que “la salida del PSC es una oportunidad” y tendieron la mano a “políticas rupturistas”.

La ruptura del acuerdo abre otras posibilidades de acuerdo tanto en el Ayuntamiento como en la política catalana. El posicionamiento de la alcaldesa alejándose del PSC coincide en un momento en el que buena parte del independentismo reflexiona si es factible mantener posiciones unilaterales o si hay que volver a reivindicar un referéndum pactado y sin fechas límite. Si la balanza del independentismo se acaba inclinando hacia este segundo escenario, la posición del PDeCAT y de Esquerra Republicana se aproximará más a la que defiende Catalunya en Comú, lo que abre espacios para un posible entendimiento.

Esto, sin embargo, todavía no ha ocurrido y la alcaldesa, de momento, se dedica a cultivar una imagen de equidistancia y ambigüedad que le permita tanto sumarse al bloque independentista como intentar formar un bloque de izquierdas con otros partidos. Todo acabará dependiendo de las mayorías que arrojen las urnas el 21-D.

Romper los bloques

Colau comenzó el día con una entrevista en Rac1 en la que negó ser independentista, o que los votos de la coalición Catalunya en Comú en las elecciones autonómicas puedan contarse como independentistas. De nuevo, cargó tanto contra la declaración unilateral de independencia como contra el 155, pero reconoció que su “espacio es plural” y entre los comunes hay independentistas y no independentistas. Y rechazó la “política de bloques”, al tiempo que reivindicó “la agenda social”.

El todavía formalmente socio de la alcaldesa en el Ayuntamiento, Jaume Collboni, no dudó en interpretar la expulsión de los socialistas del gobierno municipal como una irresponsabilidad y una aproximación al independentismo. En la primera comparecencia tras la consulta interna de Barcelona en Comú reprochó a Colau que “no haya defendido a su Gobierno y haya estado más pendiente de lo que opinaban los independentistas que de lo que le pedían los barceloneses”. “La ruptura del pacto satisface a los independentistas y al PP”, remachó el socialista.

Populares y Ciudadanos también leyeron el divorcio en el Ayuntamiento como un acercamiento de Colau al independentismo. “A mí no me ha sorprendido mucho porque, si uno busca a Colau, siempre, siempre, la encuentra al lado de los independentistas”, dijo la líder de Ciudadanos en Cataluña y portavoz del partido, Inés Arrimadas.

Sobre la firma

Clara Blanchar

Centrada en la información sobre Barcelona, la política municipal, la ciudad y sus conflictos son su materia prima. Especializada en temas de urbanismo, movilidad, movimientos sociales y vivienda, ha trabajado en las secciones de economía, política y deportes. Es licenciada por la Universidad Autónoma de Barcelona y Máster de Periodismo de EL PAÍS.

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