Sánchez Mato califica de “indigna” la crítica socialista a los recortes municipales

El PSOE se muestra "preocupado" por las correcciones en los presupuestos para ajustar el gasto

El concejal de Economía en la comisión municipal el 20 de noviembre de 2017.
El concejal de Economía en la comisión municipal el 20 de noviembre de 2017.Victor Sainz

El concejal de Economía, Carlos Sánchez Mato, calificó este lunes de "indigna" la crítica del PSOE a los recortes efectuados por el Ayuntamiento para ajustar el presupuesto al techo de gasto. La socialista Erika Rodríguez reprobó la actitud del Ministerio de Hacienda, que exige reconducir el presupuesto, pero también los errores de Sánchez Mato. El edil de Ahora Madrid, cuestionado por toda la oposición, dijo que el PSOE, partido que permitió a Carmena gobernar la capital y apoyó sus cuentas, usa los recortes "como arma arrojadiza" contra el gobierno local.

El concejal de Economía tuvo que lidiar con los reproches de todos los partidos de la oposición en la comisión municipal de su área. PP y Ciudadanos denunciaron que Sánchez Mato se enfrentó con Hacienda para cubrir sus "fallos de gestión". Recordaron la compra en diciembre de 2016 de un edificio por 104 millones, que disparó el gasto y contribuyó al incumplimiento de la Ley de Estabilidad. Pero también el PSOE, a menudo tibio en las críticas al gobierno de Carmena, marcó este lunes distancias con el ejecutivo local.

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La concejal Erika Rodríguez, responsable económica socialista, se mostró "disgustada y muy preocupada" por los recortes municipales. El Consistorio aprobó este lunes retenciones por 173 millones con los votos a favor solo de Ahora Madrid. Se trata de correcciones que afectan a 1.200 partidas, entre ellas las de escuelas infantiles, centros deportivos y de mayores y hasta un parque de bomberos. Tras estos recortes, aún faltan por congelar otros 191 millones.

Rodríguez criticó la "política austericida" de Hacienda, que "está atacando a Madrid", pero también empleó duras palabras hacia el delegado de Economía. Le acusó de "no haber previsto" las consecuencias de su enfrentamiento con el ministro Cristóbal Montoro y relató la cronología de los hechos. "Esperó hasta octubre para hacer un nuevo PEF [plan de ajuste]", cuando se acababa el plazo de entrega, dijo, y pidió aclaraciones sobre los criterios de los recortes.

Sánchez Mato contestó con dureza a las acusaciones de la socialista. "Es difícil establecer criterios de recortes, porque este gobierno lo que quiere es evitar a toda costa que se produzca ningún tipo de daño a las políticas públicas", sostuvo, y añadió: "Me parece absolutamente indigno que ustedes utilicen eso como arma arrojadiza contra el gobierno, porque compartimos el análisis de la situación y lo hemos dejado claro en diferentes momentos. Yo lo que le pido es cooperación para superar esta situación que desde luego no se nos puede atribuir al gobierno de Ahora Madrid".

Sánchez Mato evitó detallar las partidas recortadas. Acusó a Hacienda de usar una doble vara de medir en su fiscalización del techo de gasto y atacó al PP y a Ciudadanos por ser, en su opinión, corresponsables de la "actuación beligerante" de Hacienda. Finalmente, comparó la situación del Ayuntamiento con la de la Comunidad de Madrid, que "tuvo un incumplimiento de la regla de gasto 30 veces mayor".

Peticiones de dimisión

El concejal Íñigo Henríquez de Luna (PP) remarcó que el delegado ha "roto los puentes" con Hacienda y pidió su dimisión. "El de Madrid es el único Ayuntamiento que tiene tuteladas sus finanzas", afirmó, y recordó que solo este año Ahora Madrid quería gastar 230 millones más de lo permitido. "Usted está actuando de manera irresponsable", añadió Miguel Ángel Redondo, de Ciudadanos: "Recorta en los distritos y la culpa es de Montoro. Si la alcaldesa no confía en usted, cómo vamos a confiar nosotros".

El primer plan de ajuste municipal fue rechazado en marzo por Hacienda. A partir de ese momento, el gobierno tardó seis meses en elaborar otro documento. Hubo retrasos, tensiones y hasta dificultades en las comunicaciones internas. Eso afectó a las relaciones con el ministerio, que acabó rechazando a contrarreloj el segundo plan redactado después del verano. Ahora, tras el endurecimiento del control de Montoro, el gobierno intenta reconducir su senda de gasto para evitar más medidas coercitivas.

En la sesión de este lunes también compareció la Interventora del Ayuntamiento, María Jesús Monzón. Sostuvo que, entre el rechazo del primer plan de ajuste y la segunda negativa, Hacienda cambió la interpretación de los criterios para cumplir con sus exigencias: "En el primer PEF se rechazaron las medidas, en el segundo, el punto de partida del cálculo", afirmó. Aun así, la interventora remarcó la "ortodoxia" del Consistorio en el cumplimiento de la ley.

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