Un presunto pederasta admite haber mostrado su pene por ‘webcam’

El hijo menor admitió que se masturbaban el uno al otro, que lo hacía porque era su padre, y relató felaciones y penetraciones anales

El acusado, esta mañana, en el banquillo.
El acusado, esta mañana, en el banquillo.P.S.

El presunto pederasta de Friol, M.M., ha negado haber abusado de su hijo, menor de edad, y de dos amigos de éste, aunque reconoció en el juicio que mostró su “pene” junto al hijo a una menor por la webcam. Arrancaba el juicio hoy en la sección segunda de la Audiencia Provincial de Lugo, a puerta abierta pese a que las víctimas aún son menores de edad, sobre 16 y 17 años. La fiscalía pide más de 50 años, 15 por cada uno de los tres abusos, en tanto que la acusación, que representa a la exesposa, pide 21 años en vez de los 15. La defensa mantiene la “inocencia” de su patrocinado y por tanto interesa la libre absolución.

Durante la vista, el hombre negó “mantener” conversaciones de tipo sexual con el hijo y con sus amigos, ni que se “masturbaran” el uno al otro, aunque sí admitió un episodio por el que el menor se comunicaba por las redes con una amiga y le mostraron el pene por indicaciones de la niña. Argumentos que se vinieron abajo cuando testificó el pequeño que sí admitió que se masturbaban el uno al otro, que lo hacía “porque” era su padre, también relató felaciones y penetraciones anales, “con el pipi”, indicaba apocadamente.

“Me mandó chupársela”, confesó en un momento del interrogatorio al que fue sometido. Declaró tras un biombo como también lo hizo la madre, que dijo que la relación con su marido “era mala”. En 2009 dejaron de convivir y el hijo se quedó con el padre y los abuelos, en Friol, donde el progenitor regentaba una tienda de electrodomésticos.

El acusado asumió durante el juicio que ayudaba al hijo a “limpiarse” en el cuarto de baño, al tiempo que narraba que el pequeño era “conflictivo” llegando a agredirle a él y a sus padres (abuelos). También expresó sus sospechas sobre las posibles relaciones que podía mantener el primogénito con alguno de sus amigos. “Se encerraban en la habitación, quería entrar pero la puerta estaba cerrada. Estaban estudiando, decían, pero desconfiaba que mantuvieran relaciones sexuales entre ellos”, convino.

El joven, durante la toma de declaración, se ha aferrado a que su padre incluso llegó a emplear la “fuerza” para obligarle a tener relaciones sexuales. Por estos hechos el presunto pederasta fue enviado a prisión (Bonxe, Lugo) en abril de 2016. Los presuntos abusos se sucedieron, con el hijo y dos menores más (entre ellas una niña), entre enero de 2014 y marzo de 2016. Cuando comenzaron, el hijo tenía 13 años de edad. La fiscalía sostiene en el escrito de acusación que el procesado sometía a su hijo a todo tipo de vejaciones sexuales, que se producirían en la tienda y en el domicilio.

El abogado defensor, César Lodos, ha avanzado antes de entrar en el juicio que iba a trabajar para demostrar la “inocencia” del presunto pederasta, aferrándose a que “existen graves incoherencias y contradicciones en las declaraciones de los denunciantes, presuntos perjudicados”. “Se va a demostrar que esto es una farsa”, resumió. Insistió en que este proceso viene provocado por las “malas relaciones” del presunto pederasta con su expareja. A esto suma “las declaraciones de los menores, todos ellos con antecedentes psiquiátricos, tipo psicótico. Son menores problemáticos en sí”, ha subrayado.

En cuanto a su cliente, en Bonxe desde abril de 2016, ha objetado que “está derrumbado, partiendo de la base de que la única familia que él tenía son sus padres de 90 años y su hijo, con el que se había volcado completamente”, comentaba ante la prensa el letrado. En cuanto a la acusación, ha advertido de que se “han sacado de contexto muchas cosas y son muy exageradas las declaraciones”.

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