Los empresarios reclaman estabilidad para que vuelvan las sedes sociales a Cataluña

Las patronales piden a Torra que elabore unos Presupuestos y negocie la financiación autonómica

Quim Torra, junto a Roger Torrent en la toma de posesión del jueves.
Quim Torra, junto a Roger Torrent en la toma de posesión del jueves.Ruben Moreno Garcia (AP)

Tras la fuga de más de 4.500 sedes sociales de Cataluña, las patronales reclaman al futuro Gobierno de Quim Torra que garantice “estabilidad” para la actividad empresarial y la reactivación de las inversiones extranjeras, que el año pasado cedieron el 40%. Los empresarios echaron de menos que en el discurso de investidura de Torra no hubiera referencias a grandes asuntos como medidas para favorecer el retorno de los cuarteles generales de las compañías, las prioridades presupuestarias o la financiación autonómica.

Será en Sitges, el próximo día 31, cuando el presidente de la Generalitat, Quim Torra, deba enfrentarse a su primer encuentro con las grandes corporaciones catalanas. El influyente lobby del Círculo de Economía ya le ha enviado la invitación para que inaugure su reunión anual, en la que hace unos años los dirigentes de la antigua Convergència se sentían como en casa. Pero eso quedó muy atrás.

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En la última edición, el expresidente Carles Puigdemont fue recibido con indiferencia. Solo un asistente le formuló una pregunta, frente a la multitud de cuestiones a otros asistentes. Desde entonces, las relaciones entre los partidos del bloque independentista y las grandes empresas no han hecho sino deteriorarse, sobre todo después de que en la última campaña electoral Puigdemont arremetiera contra ellas en varias intervenciones.

Los empresarios deseaban la formación de un Gobierno, pero dudan de que Torra pueda reconstruir los puentes con un discurso que, lejos de ir hacia la moderación, insiste en la construcción de una república. En el mundo empresarial circulan algunos de sus tuits, como el que pedía a Banco Sabadell que “cambiara de presidente”.

Aun así, los empresarios prefieren la constitución de un nuevo Ejecutivo a la alternativa de unas nuevas elecciones. Y ello a pesar de que el líder de la gran patronal, Fomento del Trabajo, expresó sus preferencias al reclamar a la candidata de Ciudadanos, Inés Arrimadas, que intentara formar Gobierno tras haber ganado los comicios del pasado diciembre. Fomento reclama ahora a Torra que forme un Ejecutivo “estable” y “previsible”, además de una actuación “comprometida con el Estatut y la Constitución”. La organización lleva tiempo reclamando ese entorno para favorecer el retorno de las empresas.

Todas las patronales, sin excepción, piden a Torra “estabilidad”. “Necesitamos la máxima posible”, sostiene el secretario general de la organización Cecot, David Garrofé, quien sostiene que esa seguridad puede ser la senda que haga volver algunas corporaciones que dejaron Cataluña. Y en esos mismos términos se pronuncian el resto de entidades, como la Cámara de Comercio de Barcelona o Pimec, que pide a Torra la “máxima celeridad” en la formación de Gobierno. El consejero delegado de la asociación empresarial Barcelona Global, Mateu Hernández, pide que se recupere la colaboración entre Administraciones para afrontar los retos de la capital catalana. “Pedimos al Govern que sitúe a Barcelona como una prioridad y la estabilidad necesaria para que recupere el prestigio internacional”, sostiene.

Retomar el liderazgo

A pesar de que Torra ha pedido una reunión con el presidente Mariano Rajoy, fuentes de la patronal Fomento expresan sus dudas de que su discurso de investidura, en el que insistía en la construcción de una república, sea la mejor carta de presentación para ese encuentro. Pero además, Torra obvió en esa sesión tres elementos que las patronales consideran clave: el retorno de las más de 4.500 sedes sociales y fiscales que abandonaron la comunidad, la elaboración de unos Presupuestos y la participación de la Generalitat en la negociación de un nuevo modelo de financiación. “Cataluña tiene que tener la voluntad de liderazgo de la economía española”, resumió el presidente de la Cámara de Comercio de España, José Luis Bonet.

La inestabilidad política no ha impedido que la economía catalana siguiera creciendo en los últimos meses. Pero la fuga de sedes sociales sí deterioró la marca Cataluña, la inversión extranjera cayó por encima de la media del Estado y los ingresos hoteleros de Barcelona han seguido bajando a pesar del Mobile World Congress. “Ahora necesitamos a alguien que aporte confianza y los pasos que vemos van en la dirección contraria. Habrá que esperar a ver de quién se rodea Torra y a quién pone en áreas clave”, sostienen fuentes de cúpula de la patronal.

En los últimos días se han anunciado planes como el del centro de Facebook para combatir los bulos o nuevas inversiones de Coca-Cola o Lidl. Pero a la vez, grandes corporaciones como CaixaBank, Colonial o un fondo de Volkswagen tuvieron que advertir a los inversores del riesgo que supone la situación catalana para su negocio.

Sobre la firma

Lluís Pellicer

Es jefe de sección de Economía de EL PAÍS, donde ha desarrollado la mayor parte de su carrera. Ha sido corresponsal en Bruselas entre 2018 y 2021 y redactor de Economía en Barcelona, donde cubrió la crisis inmobiliaria de 2008. Licenciado en Periodismo por la Universitat Autònoma de Barcelona, ha cursado el programa de desarrollo directivo de IESE.

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