El Gobierno y la Generalitat empiezan el diálogo con distancia y escepticismo

Madrid quiere hablar de "mejora de los servicios públicos" y Cataluña de "libertades" y "consulta"

De izquierda a derecha, la consejera de Presidencia, Elsa Artadi, el vicepresidente Pere Aragonés y el president, Quim Torra.Video: MARTA PÉREZ (EFE) / VÍDEO: ATLAS

El Gobierno de España quiere hablar con la Generalitat de Cataluña de los planes del Estado en esa comunidad autónoma para la mejora de los servicios públicos y el realce de su autogobierno. El ejecutivo catalán quiere hablar de "libertades" (presos) y de "las formas de participación" de los catalanes (referéndum). Este miércoles se encontrarán en la comisión bilateral Estado-Generalitat que esta tarde se está celebrando en Barcelona, siete años después de que se convocara ese órgano por última vez.

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A pesar de la enorme diferencia de criterios, ambas partes quieren dar una oportunidad al diálogo. "Es una vuelta a la normalidad; una situación de la que nunca deberíamos haber salido", ha señalado la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo. La Generalitat defenderá la bilateralidad en las relaciones en tanto que el Gobierno pretende que esa relación sea compatible con la multilateralidad y que Cataluña participe en los foros con el resto de las comunidades autónomas y el Estado.

El orden del día de la reunión de este miércoles refleja la división de pareceres. Para la Generalitat el punto de atención está en dialogar sobre los presos catalanes y las modalidades de consulta a los catalanes, lo que el gobierno central rechazó. El arreglo se produjo con el añadido de "consideraciones de la Generalitat". Lo mismo ocurrió en sentido contrario. Bajo el epígrafe "Consideraciones del gobierno de España", figura la alusión a la participación de Cataluña en los órganos multilaterales del Estado; lo que no asume la Generalitat. "Es una primera reunión y lo importante es empezar a hablar", dijeron fuentes gubernamentales conscientes de que este miércoles no se sacará nada en claro o nada relevante.

Lo importante es no romper y con esa voluntad va la delegación del gobierno de España presidida por la ministra de Política Territorial, Meritxell Batet. En representación del Estado, forman parte de esta comisión, además de la ministra Batet, los secretarios de Estado de Política Territorial, Ignacio Sánchez Amor; Hacienda, Inés María Bardón; Infraestructuras, Pedro Saura, y Relaciones con las Cortes, José Antonio Montilla, y la delegada del Gobierno en Cataluña, Teresa Cunillera.

El Gobierno catalán se ha encargado las últimas horas de rebajar las expectativas sobre la reunión de este miércoles por la tarde. La consejera de Presidencia, Elsa Artadi, correa de transmisión de Carles Puigdemont en la Generalitat, afirmó este martes que espera poco del encuentro porque, en su opinión, no ha habido tiempo suficiente para preparar los asuntos a tratar. La Generalitat sí espera que se pongan en marcha grupos de trabajo para abordar cuestiones competenciales que se puedan cerrar en otoño, en otra reunión de la comisión bilateral.

En las filas del Govern hay división de criterios sobre cómo abordar la reunión. Por una parte está el núcleo más próximo a Puigdemont, partidario de que no se visualicen acuerdos concretos si el Gobierno central no hace gestos a favor de los políticos presos por el procés o a favor de un eventual referéndum de independencia. En el otro lado están los sectores más pragmáticos, representados por el vicepresidente Pere Aragonès (ERC) que abogan por avanzar en asuntos concretos al margen del desacuerdo por la cuestión independentista. El Gobierno central ha intentado testar en las últimas horas cuál de las dos sensibilidades se impondrán en la reunión de esta tarde. "El Gobierno ofrecerá cuestiones concretas y le pondremos muy complicado a la Generalitat decir que no a todo", explican estas fuentes.

Desde la perspectiva del Gobierno central se pretende "avanzar en el necesario diálogo leal entre gobiernos y adoptar los acuerdos necesarios para hacer efectivas las políticas públicas del Estado y la Generalitat y asegurar la prestación de servicios a los ciudadanos". Ese es el texto oficial difundido por el Gobierno de España. Tras el mismo está la intención de Ejecutivo de Pedro Sánchez de transmitir a los catalanes que tiene un proyecto para esta comunidad autónoma con muchas mejoras para el bienestar de los ciudadanos. El gobierno de Madrid quiere hablar "de la vida cotidiana de los catalanes", ha enunciado la vicepresidenta del Gobierno. "También nosotros nos sentimos responsables de ellos", ha precisado para dejar claro que no solo la Generalitat se ocupa y preocupa de Cataluña.

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