Cuatro heridos en un tiroteo en Nou Barris

Los Mossos d'Esquadra buscan a los implicados en la agresión, que ha dejado a dos personas en estado crítico

Un miembro de la policía científica de los Mossos d'Esquadra, en el escenario de los hechos.J. Sánchezundefined

Cuatro personas han resultado heridas esta mañana en un tiroteo en el paseo de Urrutia 97 del barrio de Can Peguera, en el distrito barcelonés de Nou Barris. Los heridos son un padre, sus dos hijos y una de sus nietas. Todos ellos miembros de un clan que vive en una de las conocidas como casas baratas del barrio. La principal hipótesis que barajan los Mossos d’Esquadra es que la agresión se deba a un conflicto entre familias. Los agentes investigan la identidad de los autores y temen que se organicen venganzas entre clanes familiares.

Los Mossos d’Esquadra recibieron a las diez y media de la mañana el aviso de que había tenido lugar un tiroteo en el que varias personas habían resultado heridas. Al llegar al lugar indicado, los agentes encontraron restos de sangre, pero ya no había ninguna persona herida en la calle. El Sistema de Emergencias Médicas (SEM) destinó varias ambulancias al lugar, pero no localizaron ningún herido. Los vecinos que fueron testigos de una parte del tiroteo —la que ocurrió en plena calle— explicaron que los familiares de los heridos se habían encargado del traslado de las víctimas, en un principio, al hospital Vall d’Hebron de Barcelona.

Tres furgones de agentes antidisturbios de los Mossos se desplazaron por la  al área de urgencias de traumatología del Vall d’Hebron ante la previsión de que se produjeran altercados entre los familiares de los heridos. Allí, una veintena de miembros del clan comentaban lo sucedido y entre ellos se mostraban imágenes del tiroteo captadas por los vecinos. Entre los corrillos había preocupación por los heridos y peticiones de venganza.

El centro sanitario recibió en urgencias de traumatología a los cuatro heridos por arma de fuego. Según un portavoz del hospital, dos de ellos se encontraban en estado crítico, uno muy grave y otra grave. El padre del clan es el que resultó herido de mayor gravedad tras recibir un tiro en el pecho. Uno de sus hijos estaba ayer crítico tras recibir un disparo en el cuello, el otro hijo se encontraba muy grave mientras que la nieta, también grave, recibió el impacto de una bala rebotada.

Los agentes de la policía de la Generalitat comenzaron una investigación para esclarecer los hechos. Pronto se hicieron con la matrícula del vehículo Citröen C4 de color granate que había emprendido la huida durante el tiroteo. En cuestión de minutos, los policías, ayudados por la Policía Local de Sant Adrià de Besos, localizaron el vehículo en el barrio de la Mina. Una patrulla, a punta de pistola, hizo bajar a los ocupantes, les identificó y les trasladó a la comisaría donde se les tomó declaración, en un primer momento, como testigos del incidente. En el interior del vehículo localizaron armas blancas y restos de sangre pero no armas de fuego.

El Área de Investigación Criminal de Barcelona de los Mossos d’Esquadra se hizo cargo del caso. Hasta el domicilio donde comenzó la discusión se dirigieron varios efectivos de la policía científica que tomaron muestras tanto en el interior del domicilio donde había comenzado el tiroteo tanto en el exterior.

“En este barrio hay inseguridad y siempre que ha habido problemas han estado involucrados esta familia de una u otra manera”, denunciaba un vecino que quiere mantener su anonimato. El joven aseguraba que el clan incluso impedía al resto de vecinos aparcar en la calle junto a su casa y se habían hecho los dueños del espacio público donde cocinaban y vivían. El vecino de la casa de enfrente también tuvo algún encontronazo con la familia. “A mí me dijeron que vendían ropa en los mercadillos que sea verdad o no, no lo sé”, recalcaba. 

Mientras los agentes investigaban el episodio, un vídeo grabado por un vecino comenzó a compartirse en las redes sociales. En la filmación aparece el vehículo Citröen C4 involucrado en el suceso. Dos personas heridas que se tambalean en mitad de la calle y un joven que empuñando un arma dispara contra el vehículo. Poco después de que el coche y el pistolero se marchen del lugar, los dos hombres heridos se desploman en la calle y entonces comienza un ir y venir de integrantes del clan que introducen a los heridos en un coche y lo trasladan hasta el hospital.

La principal hipótesis sobre la que trabajan por ahora de los Mossos d’Esquadra es que se trate de una venganza entre clanes de etnia gitana. La policía catalana activó todas las precauciones ante futuros enfrentamientos o represalias por el tiroteo.

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