El Govern pide 6.713 millones al Estado y deja el FLA con el permiso de Hacienda

La Generalitat accede a otro fondo de liquidez más flexible y evitará el control férreo ejercido hasta ahora por el Ministerio sobre sus cuentas

Pere Aragonès, este jueves.
Pere Aragonès, este jueves.Enric Fontcuberta (EFE)

La Generalitat abandonará a partir de este 2019 el Fondo de Liquidez Autonómica (FLA), pero continuará conectada a las ayudas de liquidez del Estado a través de Fondo de Facilidad Financiera (FFF), un mecanismo accesible para las comunidades que cumplen con el objetivo de déficit y la regla de gasto. El cambio implica que el Ministerio de Hacienda dejará de controlar de forma férrea las cuentas catalanas. El Govern contempla pedir al Estado a través del FEF 6.713 millones de euros.

Aunque los Presupuestos de la Generalitat para 2019 todavía no están aprobados y el Govern depende de un pacto con los comunes, el Departamento de Economía y Hacienda prevé que el próximo año requerirá 6.713 millones de euros del Estado, según el último documento elaborado para inversores extranjeros que consta en la web de la consejería que dirige Pere Aragonès. Los recursos procederán del Fondo de Facilidad Financiera, tal y como anunció ayer el también vicepresidente de la Generalitat. Aragonés afirmó que el paso al FFF, otro mecanismo de liquidez del Estado, es un “paso previo para volver a los mercados”. “Es un paso importante que nos enseña el camino que aún queda por recorrer”, señaló.

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La Generalitat ha pedido prestados al FLA este 2018 más de 9.000 millones de euros y su intención para 2019 es pedir como mínimo 6.713 millones. Con esa cuantía, el Ejecutivo cubriría el objetivo de déficit (unos 240 millones de euros) más la amortización de la deuda que mantiene viva con entidades financieras y fondos de inversión.

El Fondo de Facilidad Financiera es un mecanismo más flexible que el FLA y a él se pueden acoger las comunidades que cumplen con una serie de requisitos. Ha sido el Ministerio de Hacienda el que ha decidido cambiar la forma de financiar la Generalitat y de controlar sus cuentas tras comprobar que en 2017 cumplió con el objetivo de déficit, la regla de gasto y con el periodo máximo de pago a proveedores limitado a 30 días. Este último cumplimiento, no obstante, se truncó a partir de abril al modificarse los criterios de contabilización. Pasar del FLA al FFF entraña ventajas sustantivas para el Govern, según fuentes del Departamento de Economía que se librará del control férreo que en los últimos años ha realizado Hacienda sobre sus cuentas y de redactar cada ejercicio un plan de ajuste.

Desde su creación del FLA en plena crisis, en 2012, la Generalitat ha obtenido de este mecanismo estatal 80.300 millones de los que debe aún 57.923 millones. El objetivo del Govern ha sido evitar esas ayudas y su intención es regresar a los mercados financieros para obtener recursos, pero la realidad es que a finales de este año el 80% de su deuda procedía de fondos estatales. Fuentes de Economía aseguran que ese regreso a los mercados queda ahora en manos de las agencias de calificación, que lo permitirán si mejoran los ratings de la deuda autonómica, considerada todavía hoy como bonos basura. El secretario general de Economía del Govern, Albert Castellanos dijo a Efe que depender menos del FLA y salir a los mercados [FINANCIEROS]no es una necesidad tan financiera como política porque la Generalitat tendría “un grado de soberanía económica superior”, dijo.

Sobre la firma

Dani Cordero

Dani Cordero es redactor de economía en EL PAÍS, responsable del área de industria y automoción. Licenciado en Periodismo por la Universitat Ramon Llull, ha trabajado para distintos medios de comunicación como Expansión, El Mundo y Ara, entre otros, siempre desde Barcelona.

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