Vivir en un coche con toda la familia

La especulación inmobiliaria en Badalona obliga a una familia de cuatro a vivir en un vehículo familiar

Un familia de ciudadanos pakistanis residentes en Badalona duerme en su coche desde hace dos noches tras tener que abandonar el piso que tenian alquilado con un contrato irregular.
Un familia de ciudadanos pakistanis residentes en Badalona duerme en su coche desde hace dos noches tras tener que abandonar el piso que tenian alquilado con un contrato irregular. Massimiliano Minocri (EL PAÍS)

¿Cómo puede una familia con un contrato laboral fijo y un salario medio acabar viviendo en un coche de forma indefinida? Eso debió preguntarse T.B. y su familia cuando, el pasado miércoles, se vieron obligados a abandonar su piso de alquiler y afrontar la temida situación de no tener a dónde ir, hasta el punto de tener que llamar “hogar” a un turismo de cinco plazas.

El pasado jueves, la plataforma Sant Roc Som Badalona denunciaba en sus redes sociales como una familia “con ingresos fijos y contrato indefinido” se encontraba en la calle tras caer en manos un contrato falso y quedarse sin piso ni alternativa de vivienda. La familia en cuestión, conformada por T.B., su mujer y sus dos hijos de ocho y diez años, había residido durante los últimos dos años en un piso alquilado de Badalona hasta que, hace unos tres meses, descubrieron que sus caseros no eran, en realidad, los propietarios, sino personas que habían realquilado el inmueble para lucrarse con el diferencial. Fue entonces cuando, ante la negativa de los falsos propietarios de que siguieran viviendo allí, T.B. y su familia se vieron obligados a iniciar la compleja búsqueda de un nuevo piso.

“Acudieron a nosotros para dar con una solución, y conseguimos alargar su estancia en ese piso hasta el pasado miércoles 26, cuando ya tuvieron que abandonarlo definitivamente” explica Carles Sagués, miembro y fundador de Sant Roc Som Badalona. Nada más dejar la vivienda el coche fue el único sitio que encontraron para dormir la primera noche. “La segunda noche conseguí que un amigo nos dejase dormir en su casa. Tuvimos que entrar una vez estaban todos dormidos, y marcharnos pronto por la mañana, pero tuvimos donde dormir. Esta noche [por ayer], aún no sé qué vamos a hacer” asegura T.B., que también ha explicado cómo el hecho de tener hijos les ha cerrado muchas puertas: “Muchos propietarios no nos han dejado alquilar su piso por el hecho de ser una familia con hijos”.

Los afectados por esta situación saben que no son los únicos con serios problemas de vivienda en la cuarta ciudad de Cataluña. “Es imposible encontrar un piso que no supere los 700 o los 800 euros” afirma el afectado. Una situación que, según los miembros de la plataforma, se está generalizando en Badalona y que hace que ahora “salga más a cuenta pagar hipoteca que afrontar el alquiler”.

A pesar de que la familia afectada no se encuentra en teoría en una situación económica extrema, sus ingresos no parecen haber ayudado: “Esta familia se ha quedado fuera de las ayudas de vivienda de servicios sociales, y todo ha sido por tener un salario demasiado alto para acogerse a las ayudas prevista” afirma Carles Sagués. La normativa para acceder a una vivienda social requiere del cumplimiento de una serie de requisitos, entre los que se encuentra no tener un alquiler superior a 750 euros en la provincia de Barcelona ni superar un límite de ingresos que varía en función de los familiares a cargo. Según Sagués, esta normativa perjudica a las familias “que se encuentran en el término medio entre la precariedad y el poderse pagar una vivienda, y que se ven desamparadas en situaciones como esta”.

En dicho marco, la principal exigencia de Sant Roc Som Badalona es que el Ayuntamiento actúe inmediatamente y ofrezca una alternativa viable. “Nosotros no somos nadie, y ya hemos conseguido retrasar la situación una temporada, pero si las autoridades se implicaran, sería mucho más fácil encontrar una solución para esta familia” explica Enric Marín, miembro de la plataforma. Según ellos, todas las autoridades municipales están al tanto de la situación, pero no les han podido ofrecer ninguna alternativa a un problema que “cada vez está afectando a más gente laboralmente normalizada” en Badalona. Ello resulta especialmente grave en el barrio de Sant Roc, una zona en la que la crisis de 2008 se ha perpetuado y que saltó a la actualidad en enero por el incendio en un piso con la luz pinchada que se saldó con tres personas muertas.

Fuentes del Ayuntamiento aseguran que el “bloqueo” de las ayudas en Badalona se debe a los problemas burocráticos derivados de la propia ley y no a una falta de acción de los servicios municipales que, dicen, “están haciendo todo lo que pueden”. En menos de seis meses esperan tener más viviendas sociales.

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