La formación de los ayuntamientos catalanes desencadena una subida de sueldos

El alcalde de Salt, Jordi Viñas (ERC), se sube la retribución un 52%

Barcelona -
Protesta ciudadana contra las subidas de sueldo en el Ayuntamiento de Vilassar de Mar.
Protesta ciudadana contra las subidas de sueldo en el Ayuntamiento de Vilassar de Mar.JOAN SANCHEZ

La retribución de los cargos electos siempre ha estado bajo el foco de la fiscalización política y ciudadana. De hecho, fue uno de los caballos de batalla de las campañas que llevaron a los comunes y a la CUP al poder en varios municipios tras el 15-M. Con el cambio mandato, la subida (o bajada) de los salarios de alcaldes y otros cargos vuelve a estar en la mesa, a cuenta de la aprobación de los cartipacios. En algunos casos, como en Sant Cugat del Vallés, la nueva alcaldesa ha decidido reducir su retribución. En otros, como en Salt (Gironès), subirla un 50%. Ambos Consistorios están en manos de los republicanos.

El caso más sonado ha sido el de la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, y su equipo. No se trata de una subida oficial, puesto que el pleno votó en 2015 que su retribución fuera de 100.000 euros brutos al año pese al interés de la formación de reducirlo. Barcelona en Comú optó entonces por crear un código ético por el que sus responsables políticos solo cobraban 2.200 euros. El resto era dedicado a proyectos sociales elegidos por la formación. Los comunes han decidido ahora permitir que Colau y el resto de la primera línea política cobren más, argumentando problemas de “conciliación familiar”. La alcaldesa recibirá 900 euros adicionales al mes, un aumento del 40%. Los concejales, 600 euros (27% más).

ERC se baja el salario en Sant Cugat del Vallès

Pero no todo han sido subidas en los nuevos gobiernos municipales. La coalición que gobierna en Sant Cugat del Vallès (ERC-PSC-CUP) acordó reducir el salario del cargo que hasta hace poco ostentaba la neoconvergente Carmela Fortuny. Su sucesora, la republicana Mireia Ingla, se redujo un 15% su retribución (de 79.598 euros anuales brutos a 67.658) y algo similar sucede con los concejales con áreas asignadas.

En esta población ha ocurrido lo contrario que en Sabadell: por el aumento de población ha subido el número de regidores y para compensar el aumento en la carga salarial el tripartito ERC-PSC-CUP optó por bajar las retribuciones. En Girona, Anna Madrenas (Junts per Catalunya) se congeló el sueldo.

En otros municipios, sin embargo, esta subidas han tenido que pasar por el pleno municipal y están condicionadas, por ejemplo, a si hay dedicación exclusiva o no. La semana pasada, un grupo de ciudadanos protestó durante el pleno del Ayuntamiento de Vilassar de Mar, a raíz de los cambios en las retibuciones del alcalde, Damià del Clot (ERC), para compatibilizarla con la presidencia del Consejo Comarcal del Maresme.

Tal es el caso de Salt, donde Jordi Viñas (ERC) repite mandato gracias al apoyo de Junts per Catalunya y que ha logrado que se apruebe una subida del 52% en su retribución. En 2015, Viñas se fijó un sueldo bruto anual de 27.720 y para este mandato será de 42.260 euros. La oposición considera desmesurado el aumento mientras que Viñas defendió que se trata de “normalizar” las retribuciones tras tiempos duros, como el mandato anterior.

En Tortosa (Baix Ebre), Meritxell Roigé (Junts per Catalunya) aumentó su salario unos 3.000 euros, alegando que se debe a una “actualización”. Roigé, según denuncia la CUP, venía cobrando 56.000 euros al año, cantidad a la que hay que sumar las dietas que recibe por presidir el Consorcio de Aguas de Tarragona. En Tarragona, Pau Ricomà (ERC) subió su sueldo más de 2.800 euros (hasta los 71.829 euros anuales) alegando que tendrá dedicación exclusiva, algo que no tenía su antecesor Félix Ballesteros (PSC).

En Sabadell, el bipartito socialistas-podemitas, que lidera Marta Farrés (PSC), decidió hacer una subida lineal del 10% a todos los miembros del gobierno municipal y mejorar el salario de los portavoces de la oposición. Su predecesor, Maties Serracant (Crida per Sabadell), cobraba 59.151 euros brutos (aunque también estaba sujero a un código ético) y Farrés recibirá 65.000.

También se ha subido el sueldo el neoconvergente Jaume Dulsat, que repite en el cargo de alcalde de Lloret de Mar (La Selva) gracias a un acuerdo con el PSC. La oposición ha cargado contra él por subir su sueldo de 54.950 a 58.372 euros brutos anuales. Lo mismo ha sucedido en Vielha, el alcalde de Unitat d'Aran, Juan Antonio Serrano, consiguió que el pleno, pese a las críticas, subiera un 16% su retribución anual, pasando de 41.000 euros a 47.856 euros. Junts per Catalunya y Esquerra lograron aparcar sus diferencias en Santa Coloma de Farners (donde el presidente Quim Torra, de este municipio, interfirió en la investidura para evitar un pacto sociovergente) y la nueva alcaldesa Susagna Riera (JxCat) cobrará más que su antecesor (49.362 euros).   

Con información de Marc Rovira, Clara Julià y C. S. Baquero

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