Los cambios en la futura terminal del puerto no acallan la demanda de otra declaración de impacto

El presidente de Valenciaport, Aurelio Martínez, plantea la posibilidad de "buscar medidas compensatorias" para el medio ambiente y para la ciudad

De izquierda a derecha, el proyecto del Puerto de Valencia de 2007 y el anteproyecto de 2018, diseñado por la Comissió Ciutat-Port.
De izquierda a derecha, el proyecto del Puerto de Valencia de 2007 y el anteproyecto de 2018, diseñado por la Comissió Ciutat-Port.

La renuncia de la Autoridad Portuaria de Valencia a prolongar un dique y dragar más su fondo en su ampliación norte no acalla el debate en torno a una obra portuaria polémica por su impacto ambiental y económico. La pertinencia de que se redacte una nueva Declaración de Impacto Ambiental (DIA) sigue en pie en opinión de partidos políticos como Compromís o de expertos como el catedrático de Puertos de la Universidad Complutense de Madrid Pascual Pery.

Pascual Pery, catedrático de Puertos, ya jubilado, y director general de Puertos y Costas del Ministerio de Obras Públicas entre 1980 y 1982, destaca que lo más importante de la ampliación norte  “es el impacto que sobre las playas del sur puede tener el dragado porque cambia completamente la dirección del oleaje". “Yo haría una nueva declaración de impacto, No es malo. No entiendo que no se haga, sobre todo, cuando la terminal tardará siete u ocho años en ejecutarse", opina.

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El catedrático, con más de 48 años de experiencia en diferentes administraciones públicas, asegura que si tuviera que dar un consejo al presidente de la Autoridad Portuaria Valencia, "sería que lo haga lo más rápidamente posible porque ganará tiempo".

La Comissió Ciutat-Port, a la que pertenecen organizaciones como Acció Ecologista-Agró, la asociación de vecinos de Natzaret o Per l'Horta, también reaccionó el pasado jueves, cuando el presidente valenciano Ximo Puig, desveló las concesiones en torno al proyecto. "Es una maniobra para saltarse la Declaración de Impacto Ambiental", aunque su posición de partida es la ampliación norte "con DIA o sin ella es insostenible".

"Independientemente de los cambios oportunistas o no en el proyecto, la ampliación del puerto es una operación donde gastaremos ingentes cantidades de dinero público con el resultado de contaminar más el aire, quedarnos sin playas, destruir huerta, poner en peligro el parque natural de la Albufera y determinar el modelo de ciudad para los cercanos 100 años sin un debate informado", han indicado. La Comissió asegura que "la modificación propuesta tiene un solo objetivo: vencer los obstáculos políticos y legales para continuar adelante con la ampliación haciendo las renuncias que haga falta".

Desde la APV, su presidente, Aurelio Martínez, manifestaba este viernes que su renuncia a ampliar 500 metros el dique de abrigo de la futura terminal norte de contenedores y a elevar el dragado del canal de acceso hasta los 22,5 metros responde a criterios técnicos y a un "esfuerzo" de este organismo por alcanzar "consensos" y un "esfuerzo de acercamiento" que reclama ahora al resto de partes implicadas en el debate sobre la infraestructura.

Según Martínez, con estas modificaciones, una nueva DIA "es menos necesaria que antes". Es más, "la futura terminal será medioambientalmente la más sostenible del planeta", aseguró en su comparecencia del viernes. Frente al rechazo de Compromís, que mantiene la necesidad de una nueva DIA, el responsable de Valenciaport ha planteado la posibilidad de "buscar medidas compensatorias" para el medio ambiente y para la ciudad.

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