54º Festival de San Sebastián

Juan Diego Botto presenta en San Sebastián la vida de un hijo parásito en la ácida 'Vete de mí'

El joven realizador Víctor García León estrena su ópera prima en la sección oficial del festival

El asturiano Víctor García León ha presentado hoy su segunda película, Vete de mí, en la sección oficial del Festival de San Sebastián. Se trata de una ácida comedia sobre la relación de un hijo parásito y su padre, protagonizada colosalmente por Juan Diego Botto y Juan Diego. Grandes dosis de veneno entre un mar de risas.

El joven cineasta, de 30 años, hijo del director José Luis García Sánchez, firma el guión de la historia junto a Jonás Trueba, hijo de Fernando Trueba, con quien también escribió su primera película, Más pena que gloria (2001)y a ambos se les nota tanto la influencia de un amigo común, Rafael Azcona, como la herencia de todo el cine que han mamado. Vete de mí, que inaugura la presencia española en la Sección Oficial, ha recibido recibió una cálida acogida en el certamen, y ha remarcado el buen hacer de su director que ha ratificado su sabiduría en la mezcla de dosis de comedia y drama. García León ha elegido un tema muy de actualidad, el de los hijos morosos, aquellos que eluden dejar el nido familiar para emprender su propia vida. Y lo hace contando con Juan Diego, ejerciendo de padre y Juan Diego Botto de hijo treintañero.

Dos excelentes interpretaciones a las que hay que añadir la breve aparición -tres minutos- de Rosa María Sardá, encarnando a la madre, en una escena memorable. Juan Diego es un cincuentón actor de segunda fila, izquierdista y perdedor que, adorando el buen teatro, se tiene que conformar con formar parte del reparto de un vodevil casposo, mientras pasa sus días junto a una mujer, algo más joven, que forma parte de la misma compañía. La aparición en escena de su hijo, decidido a instalarse en su casa, tras ser expulsado del nido materno, provocará un caos en su vida, puesto que el padre es un egoísta que, sin el más mínimo sentimiento de proximidad hacia ese hijo, no está dispuesto a aguantarle y mantenerle. Mientras que el joven, con cara de cordero degollado, tras la que se esconde un cínico total, es capaz de cualquier cosa con tal de seguir viviendo del cuento a su costa del padre.

'Sleeping dogs lie'

García León lleva todo el metraje por el camino del humor, al que añade un segundo escenario o segunda familia, la compañía de teatro, con personajes singulares encarnados por veteranos de las tablas como Esperanza Roy o José Sazatornil, Saza, que no hacen sino incidir en este tono. Aunque siempre subyace el poso de la amargura y del fracaso. García León no se queda a medias y lleva la situación al límite, con un final descarnado, en el que deja a sus personaje a oscuras y en medio de la nada, en la más pura tradición de la comedia negra española, de la que García León se erige en digno heredero. Además de mostrarse como excelente director de actores, logrando extraer de un buen reparto, unas interpretaciones ejemplares.

La segunda película a concurso ha sido Sleeping dogs lie, tercer filme como realizador del actor estadounidense Bobcat Goldthwait, con fama de énfant terrible quien, en esta ocasión, aborda la difícil cuestión de hasta qué punto debe llegar la sinceridad. Y lo hace a partir de una comedia que él mismo, en la rueda de prensa posterior a la proyección, ha calificado de "casera". Rodada en dos semanas y protagonizada por Melinda Page Hamilton, parece tratarse de un ensayo filmado del autor, hasta el punto de que el propio director se mostró extrañado de que su película haya llegado, no sólo a un festival, sino siquiera a una sala de proyección.

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Partiendo de una anécdota de tintes escabrosos, guardada como el mayor secreto por su protagonista, "Sleeping dogs lie" juega con la reacción que provoca contarle este secreto al hombre que ama y cómo, por una combinación de casualidades, llega al conocimiento de sus padres. Goldthwait aprovecha este suceso para mostrar la reacción de esa familia, de apariencia normal, que esconde a unos peculiares personajes: un padre estricto y amargado; una madre conservadora con un pasado también oculto; y un hijo marginal. "La moraleja de la película es que la bondad y la honestidad no siempre van de la mano", ha dicho Page. Y Goldthwait ha añadido: "Es importante mentir, ya que puedes dañar al otro con una verdad que no puede superar".

Los protagonistas de 'Vete de mi' y su director, en San Sebastián.
Los protagonistas de 'Vete de mi' y su director, en San Sebastián.EFE
Bobcat Goldthwait posa con Melinda Page Hamilton junto a la playa de la Zurriola de San Sebastián.
Bobcat Goldthwait posa con Melinda Page Hamilton junto a la playa de la Zurriola de San Sebastián.EFE

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