Una urna contra la vanidad del tiempo y la belleza

La modelo y actriz Milla Jovovich participa en la perfomance/instalación de Tara Subkoff contra el consumismo

Fotos de la performance 'Future Perfect' de Tara Subkoff, con Milla Jovovich.
Fotos de la performance 'Future Perfect' de Tara Subkoff, con Milla Jovovich.André Lucat (EL PAÍS)

Atrapar mujeres hermosas y congelar su belleza y juventud, encerrándolas en una urna de cristal es un clásico, desde Blancanieves. A los ingredientes habituales del mito, la artista americana Tara Subkoff ha añadido una reflexión sobre el consumo compulsivo en el mundo de las relaciones digitales. El resultado es Future/Perfect, una performance protagonizada por la actriz ucrania Milla Jovovich, conocida por películas como el Quinto Elemento o la saga Resident Evil y considerada una de las mujeres más bellas del mundo, desde que Richard Avedon la descubriera con sólo once años. “No ha sido difícil entrar en el personaje, era yo! Me encantan las redes sociales y paso horas tecleando en mi teléfono y mirando la pantalla, aunque no soy una compradora compulsiva”, asegura Jovovich. Su papel consistió en pasar seis horas encerrada en una casita de plexiglás, en el jardín del Palazzo Malipiero Bernabò de Venecia, un entorno de ensueño, ajeno al bullicio de los turistas, donde el tiempo parece haberse detenido. Durante estas horas Jovovich estuvo conectada con el exterior solo a través de dispositivos digitales, que le permitían chatear con los fans, responder a sus preguntas y comprar bienes de todo tipo, que un tropel de botones iba introduciendo por unas aperturas circulares, que recordaban las de una jaulita para hámsters.

“Por supuesto fue un simulacro, estando en Venecia no habría podido ser de otra forma. Los objetos que Milla compra tienen un significado que va más allá de la crítica al consumismo y al desperdicio innecesario, representado por las grandes cajas y los complejos envoltorios que contienen objetos sin importancia. Nos rodeamos de cosas que contarán nuestra historia cuando ya no estaremos y esto me interesa”, explica Subkoff, que lleva tiempo buceando en el lado oscuro del glamour, con proyectos que han contado con la participación de Scarlett Johansson, Reese Witherspoon y Chloe Sevigny. Una de sus últimas performance/instalaciones ha reunido en la Bortolami Gallery de Nueva York, 50 mujeres entre los siete y los 70 años.

Tal y como lo programaba el guión de Subkoff, con el pasar de las horas, la casa se fue literalmente llenando de mercancías de todo tipo, desde medicinas y facsímiles de drogas, hasta obras de arte, que creadores como Ed Ruscha, Barbara Kruger, John Baldessari, Julian Schnabel, Rirkrit Tiravanija y Yoko Ono, prestaron para la acción. Llegó comida, joyas, libros, instrumentos electrónicos e incluso una guitarra, que permitió a Jovovich hacer sus pinitos como cantante.

Mientras contestaba a decenas de preguntas y comentarios a una velocidad pasmosa, la actriz iba cambiándose con las piezas de una colección de ropa y complementos, que la casa de moda italiana Marella diseñó con Subkoff y produjo especialmente para el evento. “Cada día vemos miles de imágenes, sobretodo de mujeres, que no son reales. El mito de la celebridad se ha convertido en la nueva tierra prometida, la fama aun más que el dinero mueve las decisiones de los jóvenes. Y ahora que tengo un hijo y vivo en Los Ángeles me doy cuenta de lo peligroso y equivocado que es”, indicó Jovovich, que terminó arrinconada y prácticamente sumergida por los objetos. La acción, que se retransmitió en streaming, se puede ver íntegramente en http://fakemilla.com/.

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