María Castro: “Mi vida es un reto constante”

La protagonista de 'Vive cantando', encantada con su personaje, graba la segunda temporada

María Castro durante la primera temporada de 'Vive cantando'.
María Castro durante la primera temporada de 'Vive cantando'.

Trini, visceral e impetuosa, es el eje central sobre el que se mueve una noria de nombres con sus respectivos problemas, risas y dramas en el humilde barrio La Gloria. Detrás de ese personaje de Vive cantando, la serie de Antena 3, está María Castro. Aunque sería más correcto definir al personaje y la actriz como paralelos. Ambas se parecen, o al menos eso asegura la gallega durante una sesión con medios en plena grabación de la segunda temporada.

Sonriente y espigada, aunque con un dolor que no le deja mover el cuello, reconoce la pasión que comparte con su otro yo en la pantalla: “pasión por lo que hacemos, por la familia. Ganas de luchar y de pelear”. Eso sí, la cantante de orquesta a la que da vida es mucho más irreflexiva, piensa menos, “hace y luego reflexiona. Se equivoca siempre una y otra vez”. Ella reconoce que también, de vez en cuando, “aunque intento pensar antes de hablar, y de hacer”.

La primera temporada de 'Vive cantando' tuvo una media de 2,6 millones de espectadores

Trini puede vivir con ese arrebato continuo, no juzga ni se juzga, va hacia delante con lo que sea que decida. Castro, sin embargo, es perfeccionista y crítica consigo misma: “Mi vida es un reto personal constante. Quiero ser siempre mejor actriz, mejor persona y tiendo a juzgarme a pesar de que me tiro bastante a la piscina”. Tal vez esa exigencia sea la consecuencia de haber cumplido su sueño.

La actriz, que se licenció en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte, se diplomó en Magisterio de Educación Física y ahora está estudiando Periodismo, nunca pensó que pudiera realmente trabajar en lo más deseaba. Pero llegó hasta la televisión gallega “de manera fortuita, porque en realidad yo no sabía cómo dar el primer paso. Fue el tiempo el que me hizo darme cuenta de que finalmente podía vivir de mi sueño”.

De ahí pasó a La Sexta y después Sin tetas no hay paraíso, que alcanzó con el final de la segunda temporada un 30,1% de share y se convirtió en su propio trampolín hacia el cine, el teatro y la publicidad: “Fue una serie súper vista donde me tocó un personaje bonito que me permitió aprender mucho como actriz. Le guardo un cariño especial”. Un año después fue Elena Valdés en Tierra de lobos, también en Telecinco: “Con Elena crecí en la pantalla, me hicieron madre. A veces es difícil avanzar en edad con los personajes, pero en esa ocasión aprendí muchísimos valores”.

La actriz María Castro.
La actriz María Castro.

Ahora es Trini en Vive cantando, “un bombón”, dice mientras se ríe, “un bombón de personaje”. Se denomina a sí misma muy fan de la serie: “El programa tiene muchísimo ángel, me fascina. Cuando hice el casting me dije a mí misma que me tenía que salir porque yo tenía que ser ese personaje. Quería tener ese regalo. Trini es un regalo”. Esa cantante de orquesta que deja atrás su vida rodante para hacerse cargo de su padre y sus sobrinos tras la muerte de su hermana, canta, baila, ríe, llora. Cada día que Castro pisa el plató la quiere más.

Eso mismo debió ocurrirle a los espectadores, porque Vive cantando, producida por Doble Filo, del Grupo Secuoya, fue líder de su franja horaria con una media de 2,6 millones de televidentes (15,2%). ¿Mantenerse o superar esos datos? Castro opta, sin dudarlo, por subir un peldaño más: “Esta temporada tiene muchos elementos sorpresa que creo que la harán todavía más divertida e interesante. Más intensa. De hecho, comienza con algo inesperado que ni de broma hubiera imaginado. Creo que va a dar mucho que hablar”.

Los próximos capítulos tiene muchos elementos sorpresa que creo que la harán todavía más divertida e interesante

Además de la sorpresa, la próxima ronda de capítulos arrancará con un flashmob para despedir a Lucía, Roko en la realidad. Y la llegada de nuevos actores: Kiti Mánver, Mariano Estudillo, Bárbara Santa-Cruz y Mario Plágaro. “Son grandes actores los que llegan, y creo que esa diversidad va a conseguir aumentar el público al que llegamos”. Entre todos los nombres que pueblan las historias del barrio La Gloria, Gorka Otxoa es con quien Castro se ríe más: “Soy amiga y fan. Profesional y personalmente lo admiro. Tiene una forma de actuar que no es inventada, es él mismo. Me cuesta mucho no reírme con él en escena”.

Para la actriz, su mejor momento durante la primera temporada fue cantar Siete vidas, de Antonio Flores: “Todos hemos tenido historias que se acaban. Y creo que cada persona del equipo vivió su propia experiencia escuchando la canción”. De la segunda no puede revelar su instante favorito: “Desvelaría cómo empieza, y es algo muy importante para el personaje”. Uno de los más de 20 que ha encarnado a lo largo de su carrera, que ella define con dos palabras: dulce y suerte. “Soy muy curranta y lo doy todo, pero también he tenido suerte y ojalá siga así mucho tiempo”.

Sobre la firma

Isabel Valdés

Redactora de Sanidad y Salud en Madrid, antes pasó por Especiales y Sociedad, donde se ocupó de Género. Es licenciada en Periodismo por la Complutense y Máster de Periodismo UAM-EL PAÍS, está especializada en feminismo y violencia sexual y coordina el blog Mujeres. Escribió Violadas o muertas, sobre el caso de La Manada y el movimiento feminista.

Normas

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS