España, plató de series

El incentivo fiscal y los equipos preparados empujan a rodajes como 'Juego de Tronos' y 'Penny Dreadful' a viajar al país

Rodaje de 'Juego de tronos' en las Bardenas Reales (Navarra).
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Las superproducciones televisivas han convertido España en uno de sus destinos favoritos. Existen razones estilísticas, sí, pero sin la economía no se explicaría este regreso de los focos (al menos de los televisivos). “Tras la quinta temporada de Juego de Tronos en Sevilla, HBO quería volver pero con una condición: necesitaba un incentivo fiscal. Éramos el único país europeo sin ayuda”, explica Carlos Rosado, presidente de la Spain Film Commision (SFC) encargado de negociar con el Gobierno la reforma del Impuesto de Sociedades. Las reuniones dieron sus frutos en parte, aunque con una cifra menor que la de los países vecinos. Desde 2015, las grandes producciones extranjeras cuentan con una deducción del 15% de sus gastos. “Mientras nos sentábamos con el ministro de Hacienda negociamos con HBO. Las series tenían que aparecer en el acuerdo”.

Penny Dreadful es otra de las producciones que se ha beneficiado de esta ley. En su tercera temporada transforma Almería en aquel lejano oeste de Sergio Leone. Pero las condiciones hoy son distintas. “Antes traían el equipo. Ahora hay una industria cualificada. No solo aportamos figurantes, sino todo tipo de trabajos, desde electricistas a actores”, subraya Rosado, que destaca la labor de la malagueña Fresco Films, productora en Juego de Tronos y Emerald City, o de cineastas como Paco Cabezas, director de cuatro episodios de la serie de terror que emite Canal + series los lunes.

Josh Harnett en 'Penny Dreadful' en Almería.
Josh Harnett en 'Penny Dreadful' en Almería.

“He tenido mejores medios que en muchas películas. Después de Almería no sé lo que me queda: hemos rodado con caballos, tiroteos con vampiros, serpientes, de noche...”, anticipa Paco Cabezas, a quien, pese a sus películas en EEUU (la última, Mr. Right, se acaba de estrenar en Netflix), contrataron por Carne de Neón. “Me dijeron: tú como eres andaluz conocerás la zona. Mentí como un bellaco”, bromea el director que tiene en Leone uno de los responsables de que haga cine. En estas villas de cartón piedra se ha rodado también Lost in the west, una comedia de viajes temporales de Nickelodeon.

Pero, ¿cómo benefician los rodajes? La ley contempla el impacto turístico, “creamos nuevos visitantes, aunque debemos hacer más juntos”, pero para Rosado hay otros factores: “Por una parte, el económico. El 40% del presupuesto se queda en servicios, equipos, hoteles… En Exodus gastaron 800.000 euros en combustible. Otro aliciente es la reputación. Si HBO sale contenta crea efecto llamada. La industria local crece”. Reconoce, sin embargo, que falta todavía una plan específico que mida el impacto.

La deducción, por ejemplo, nunca podrá superar los 2,5 millones de euros por producción realizada ni el 50% del coste total. "Hay mucho por hacer", subraya Cabezas, que no ha podido rodar en España, en cambio, películas con menos presupuesto por la limitada deducción. El incentivo de España sigue siendo más bajo que otros países (en Francia es del 30% y en Alemania del 40), aunque cumple una serie de cualidades, según Rosado, que deberían hacer cuadrar las cuentas: “Es más barato, tenemos equipos formados, un patrimonio cultural cuidado, el clima es mejor y hay buenas comunicaciones”.

“Por la mañana estás en una montaña nevada y por la tarde en una playa tropical. Es un país pequeño con diversidad”. Así, Doctor Who cambió en una semana el paraje helado de Sierra Nevada por un homenaje al árido spaghetti western almeriense. No necesitaba la Tardis para viajar al espacio, solo unas horas en coche. Un año después, el Doctor caminó en la Luna. En realidad era la volcánica Lanzarote. Canarias, en particular, cuenta con una deducción del 30%.

Playas, volcanes, desiertos y hasta ciudades medievales. Juego de Tronos aprovecha la historia viva de Peñíscola y Girona para transportarse a un pasado presente en sus muros y calles empedradas. Ese encanto de los cascos históricos es el que convenció a proyectos como la revisión de Oz Emerald City, en Málaga, Sevilla o Granada, y el piloto Still-Star-Crossed, producción de Shonda Rhimes que recrea en Salamanca, Cáceres y Plasencia la Verona de Romeo y Julieta tras la muerte de los amantes. Se estrenarán en 2016.

Pero no solo de fantasía vive España. En la miniserie El Infiltrado Madrid y Mallorca son dos personajes más, con Antonio de la Torre como el contacto español del traficante de armas de Hugh Laurie. Un buen número de secundarios tenía acento ibérico. “En la ley, el talento español es gasto incentivable”, defiende Rosado. Otras como Benidorm llevan ocho temporadas atrayendo a la costa alicantina al público británico, además de a actores como Joan Collins.

“La antigua euforia de rodajes desapareció por falta de visión y comunicación. No debemos cometer los mismos errores”, explica el encargado de la SFC, entidad pública sin ánimo de lucro que además de promocionar localizaciones conecta las productoras internacionales con el talento español y las decenas de comisiones autonómicas y locales. Cabezas cree que falta camino: “No van a encontrar una ciudad como Almería en ningún otro sitio, pero hay que facilitar la fiscalidad. Se genera riqueza. Vale por cientos de anuncios”.

Sobre la firma

Eneko Ruiz Jiménez

Es periodista en la sección de redes sociales, aunque lo que más le gusta es hablar de cine, series y cómics. No sabe montar en bicicleta.

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