Columna
Artículos estrictamente de opinión que responden al estilo propio del autor. Estos textos de opinión han de basarse en datos verificados y ser respetuosos con las personas aunque se critiquen sus actos. Todas las columnas de opinión de personas ajenas a la Redacción de EL PAÍS llevarán, tras la última línea, un pie de autor —por conocido que éste sea— donde se indique el cargo, título, militancia política (en su caso) u ocupación principal, o la que esté o estuvo relacionada con el tema abordado

De la cocina

'Feed the Beast', la serie que emitió en 2016 AMC y que ahora se puede ver en Netflix, es un test psicológico para el espectador

Feed the Beast,la serie que emitió en 2016 AMC y que ahora se puede ver en Netflix, es un test psicológico para el espectador. Son 10 capítulos de 45 minutos con un guion disparatado. Una mente relativamente bien amueblada comprendería la inutilidad de verla completa; al mismo tiempo, un seriéfilo perverso la verá entera, tratando de vislumbrar un posible giro argumental que, lamentablemente, no se produce.

Dos curiosidades: el coprotagonista es David Schwimmer, el simpático Ross Geller de la muy triunfal Friends, que, suponemos, harto del papel que desempeñó durante 10 años en la comedia, ha querido dar un giro a su carrera aceptando encarnar a un sumiller traumatizado por la repentina muerte de su mujer y responsable de un hijo de 10 años que, desde que contempló el atropello de su madre, no ha vuelto a hablar. El personaje de Schwimmer, por supuesto, tuvo una infancia difícil con un padre despótico y una madurez aún más difícil por haberse casado con una negra. Su socio en el restaurante que decide abrir y amigo desde la infancia, Dion (Jim Sturgess), es un brillante chef cuya adicción a la cocaína le causa numerosos problemas con las mafias del Bronx. Su infancia fue aún más desgraciada que la de su amigo: asesinaron a sus padres y se crio con un tío propietario de un burdel.

La segunda curiosidad es que Feed the Beast es un remake de Bankerot, una serie danesa, con lo que se puede deducir que los creadores estadounidenses del remake calcularon mal lo que hacían y que los nórdicos no siempre aciertan. Basta reproducir el último párrafo del comunicado que elaboró la AMC para anunciar su fin: “Desafortunadamente, la serie simplemente no logró los resultados necesarios para seguir adelante con una segunda temporada”, un texto más elegante que el de Mark A. Perigard en el Boston Herald: “Feed the Beast no es fácil de tragar (...) Id a por antiácidos”.

Estrenos de la semana Consulta el calendario completo
28lunes
29martes
1994
Movistar +
Temporada 3
30miércoles
31jueves
1viernes
See
See
Apple TV+
Estreno
2sábado
3domingo
Normas

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS