Calvo busca un pacto final para la colección de Carmen Thyssen

La vicepresidenta y el ministro de Cultura se reúnen con la baronesa y deciden empezar de cero las negociaciones

Carmen Calvo y la Baronesa Thyssen, en el 20 aniversario del Museo Thyssen Bornemisza.
Carmen Calvo y la Baronesa Thyssen, en el 20 aniversario del Museo Thyssen Bornemisza.Europa Press

A punto de expirar el último plazo de la cesión gratuita de la colección Carmen Thyssen al Gobierno español, el 30 de junio, ambas partes han renovado la prórroga hasta finales de este año. Hasta entonces, se abrirán unas negociaciones que esperan, dice la baronesa, ser “borrón y cuenta nueva” sobre lo conocido desde 2002, año en el que se acordó el depósito de la colección personal de la baronesa, 429 obras valoradas, según ella, en 750 millones de euros. La colección Carmen Thyssen, expuesta en un ala del Palacio de Villahermosa desde 2004, se compone de obras maestras de Canaletto, Fragonard, Courbet, Boudin, Monet, Sisley, Renoir, Degas, Rodin, Matisse, Picasso o Kirchner y la joya de la corona, el célebre Mata Mua (1892) de Paul Gauguin. Este conjunto es independiente del adquirido por el Estado español al barón Heinrich Thyssen-Bornemisza en 1993, en una operación por la que se pagaron 350 millones de dólares (unos 302 millones de euros) a cambio de 775 obras maestras que datan de los siglos XIII hasta las últimas décadas del XX.

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La apertura de las negociaciones entre la baronesa y el Gobierno es una decisión tomada tras la reunión que el pasado lunes mantuvieron en la sala del patronato del museo la vicepresidenta, Carmen Calvo; el ministro de Cultura, José Guirao; y la baronesa Carmen Thyssen. El encuentro se prolongó durante más de una hora y, en palabras de la baronesa, “el feeling no puede ser mejor. Conocía muy bien a la vicepresidenta y algo menos al ministro. Sé que esta vez vamos a llegar a un acuerdo para que mi colección se quede para siempre en España”, contó ayer a este periódico.

Asesorada por el despacho MA Abogados que dirigen dos antiguos ministros del Gobierno de Aznar, Ángel Acebes y José María Michavila, Carmen Thyssen, declina pronunciarse sobre si la fórmula final será venta o arrendamiento o si impondrá condiciones sobre la disponibilidad de la obra. “Van a ser mis abogados quienes se ocupen de todos esos detalles”, explica en una entrevista telefónica. “Lo único que puedo decir de ese encuentro es que estoy muy contenta y creo que ahora sí vamos a encontrar una solución”.

La baronesa, que asegura desconocer el número de obras de arte que posee, tampoco puede precisar el número exacto de piezas que serán objeto de la nueva negociación. Responde que puede que sea exacto que, en origen, se depositaron 655 obras y que después la cifra se ha reducido hasta 429 por el traslado de la pintura española al museo Carmen Thyssen de Málaga, al de San Feliú y al de Andorra.

Confiesa que todavía no conoce al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, aunque espera coincidir con él a la vuelta del verano. Desde que se produjo el préstamo gratuito de su colección, la baronesa ha podido tratar con numerosos ministros de Cultura: Mariano Rajoy, Pilar del Castillo, Carmen Calvo, César Antonio Molina, Ángeles González-Sinde, José Ignacio Wert, Íñigo Méndez de Vigo y, desde el lunes, José Guirao. Reconoce que con algunos ha tenido tensiones que prefiere olvidar e insiste en que siempre tuvo un entendimiento perfecto con Carmen Calvo, la actual vicepresidenta.

Ante la falta de acuerdo, el depósito gratuito ha sido objeto de diferentes fórmulas de cesión temporal. La única oferta de compra fue hecha por la ministra Ángeles González-Sinde en 2010, pero Cervera no aceptó entonces la oferta ni trascendió la cantidad que el Gobierno español estaba dispuesto a pagar. Después, en diferentes momentos, la baronesa fue filtrando un rosario interminable de posibles condiciones que irían parejas al pago de un alquiler, aunque nunca se llegó a rubricar ningún acuerdo. Durante el tiempo de incertidumbre y gracias a que el depósito le permitía vender un 10% de sus cuadros, Carmen Cervera liquidó una de las joyas de su colección argumentando falta de liquidez. Fue en 2012 con la venta de La esclusa (1824), obra del paisajista inglés John Constable. Se subastó en la sede londinense de Christie’s y su propietaria percibió 27,89 millones de euros.

Carmen Cervera viajará mañana a Andorra, donde reside con sus hijas Carmen y Sabina, de 12 años. “Tenemos los actos de fin de curso del colegio. Han tenido unas notas excelentes y quiero llevarlas de vacaciones por Europa porque se lo merecen”. El destino prefiere no revelarlo para que los paparazis no le amarguen el descanso.

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