El Concierto de Año Nuevo pide aplausos virtuales en tiempos del coronavirus

Riccardo Muti dirige por sexta vez la tradicional cita musical del 1 de enero, otra vez con coreografías del español José Carlos Martínez, que se abrirá a la participación ‘online’ ante la ausencia de público en la sala

Riccardo Muti, durante un ensayo del 27 de diciembre para el Concierto de Año Nuevo de 2021.
Riccardo Muti, durante un ensayo del 27 de diciembre para el Concierto de Año Nuevo de 2021.DIETER NAGL (DIETER NAGL FUER DIE WIENER PHIL)

“La covid-19 está matando a la gente, pero también a la cultura”. Con esta frase subrayaba Riccardo Muti, el pasado lunes, en las páginas de Die Presse, la importancia de mantener el Concierto de Año Nuevo de la Filarmónica de Viena. El legendario maestro italiano (Nápoles, 1941) afronta su sexta edición (tras 1993, 1997, 2000, 2004 y 2018) como director invitado en este popular concierto en unas circunstancias inéditas. “Cuando acepté dirigir esta edición de 2021 no podíamos imaginar una situación así”, aseguraba, este martes, en la tradicional rueda de prensa de presentación del Concierto de Año Nuevo. El acto se celebró, excepcionalmente, en una sala dorada del Musikverein completamente vacía y fue transmitido en directo a través de la página web de la emisora ORF.

Muti comparó el aspecto de la capital austríaca con una película de terror, con calles vacías y negocios cerrados. Pero también insistió en la necesidad del concierto. “Que esta sala del Musikverein no tenga música, un primero de enero, la haría parecer una tumba”, afirmó. Y se agarró a la palabra “esperanza”, que pronunció en italiano, como mensaje para transmitir al mundo. “Incluso sin público en la sala”, añadió. Todo un reto para la orquesta vienesa en una cita donde los espectadores tienen su parcela de protagonismo. “Será extraño terminar una polca rápida sin una respuesta en directo del público”, aseguraba, pero también reconocía que Johann Strauss padre no escribió su Marcha Radetzky con aplausos acompasados. “Por una vez se podrá escuchar tal como está escrita”, insistió sonriendo.

Esta edición marcada por la pandemia no parece muy apropiada para las habituales bromas y gags. Ello concuerda con el planteamiento del director italiano, que defiende la seriedad y la dificultad de este concierto. “La gente piensa que es muy sencillo, pero es uno de los más difíciles a los que se enfrenta un director de orquesta”, reconoció. Se refiere a la necesidad de conjugar la idea del director con la tradición de la orquesta. “Precisa de un ‘piloto’ experimentado, de lo contrario no haría falta director y la orquesta podría tocar sola”. Muti recordó, a continuación, el origen de su vínculo con la música de la familia Strauss a través de Schubert, tras grabar la integral de sus sinfonías con la Filarmónica de Viena. Y también el nerviosismo, en 1993, durante su primera participación: “Tenía buena relación con los músicos de la orquesta, ellos confiaron en mí, el concierto salió bien y me pude relajar”.

El responsable de la Filarmónica de Viena, Daniel Froschauer (izquierda), y el director de orquesta Riccardo Muti, en la rueda de prensa de presentación del Concierto de Año Nuevo de 2021.
El responsable de la Filarmónica de Viena, Daniel Froschauer (izquierda), y el director de orquesta Riccardo Muti, en la rueda de prensa de presentación del Concierto de Año Nuevo de 2021.Dieter Nagl (Dieter Nagl für die Wiener Philh)

En 2021, Muti no sólo cumplirá 80 años, sino también cinco décadas de relación ininterrumpida con la Filarmónica de Viena, que denomina en su autobiografía “la orquesta del destino”. Por esa razón, en el programa habrá varias piezas inspiradas por Italia que, además, son novedad en el Concierto de Año Nuevo. El director destacó el Galop veneciano, de Johann Strauss padre, o la polca francesa Margarita, de Josef Strauss. Pero habrá obras de tres compositores, coetáneos de los Strauss, nunca antes programados en esta cita musical del primero de enero, caso de Carl Zeller, Carl Millöcker y Karl Komzák. Un año más, Johann Strauss hijo volverá a ser el protagonista, con siete composiciones en el programa. Y la música de Franz von Suppè servirá para abrir las dos partes del concierto, ya que para Muti es “mitad italiano”.

El actual presidente de la Filarmónica de Viena, Daniel Froschauer, aclaró las medidas que está adoptando la orquesta para tocar sin distancia de seguridad. “Nadie puede entrar en el edificio del Musikverein sin haber superado cada mañana una prueba de coronavirus”, aseguró. Y el director general de la ORF, Alexander Wrabetz, explicó todos los detalles de la retransmisión que realizan desde 1959 y que este año llegará a 93 países de los cinco continentes. En España lo veremos a través de La 1 y con los comentarios de Martín Llade. Al frente de la realización volverá Henning Kasten, como en las ediciones de 2018 y 2019. Y habrá un documental dirigido por Felix Breisach en el descanso para conmemorar el centenario de Burgenland, el estado federado austríaco más reciente, donde nació Liszt y donde Haydn pasó 40 años trabajando en el palacio Esterházy. Tampoco faltarán las habituales escenas pregrabadas de ballet, en el Palacio del Jardín del Museo Liechtenstein y en el Looshaus. Repetirá el español José Carlos Martínez como coreógrafo y volverá el modisto Christian Lacroix a cargo del vestuario, tras más de dos décadas de ausencia.

Pero la principal novedad, en esta excepcional edición del Concierto de Año Nuevo sin público en la sala, serán los aplausos virtuales. Wrabetz aclaró, al final de la rueda de prensa, que tan solo sonarán por los altavoces al final de la primera parte y tras la Marcha Radetzky. Los podrán enviar por Internet todos los espectadores que se registren en www.neujahrskonzertapplaus.com, al igual que una fotografía que formará parte de un mosaico que podrá verse durante la retransmisión. Una curiosa idea de Martin Traxl para que todos podamos estar virtualmente presentes en el Musikverein, la mañana del primero de enero.

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